Colombo, para empezar, dijo que hasta el año pasado no había problemas de inflación. Entendía que de esa forma justificaba la decisión de aplicar el congelamiento que arrancó en febrero de este año (que para los privados es el sexto con variación de precios de dos dígitos). En la misma charla radial, validó la medición del IPC oficial, cercana a 10% anual. Pero luego tuvo que justificar las paritarias de 24% que convalida Trabajo con el argumento de que el índice del Indec no sirve para hacer las compras en el supermercado ni para negociar las paritarias.
La funcionaria dejó a la vista que para entender el comportamiento del Gobierno en materia de inflación, hay que invertir el popular dicho haz lo que yo digo, no lo que yo hago. Congelar precios, aumentar salarios 24% y mejorar asignaciones 35%, son formas tácitas de reconocer el problema. Solo resta enfrentarlo.