Mayo está percibiéndose más flojo en el crecimiento de los plazos fijos. Y los bancos del sistema, tanto públicos como privados, se están viendo obligados a continuar con el ajuste (lento, pero en ascenso) de las tasas de interés que ofrecen a sus clientes para convencerlos de que mantengan algún tiempo más, allí, su dinero. El "blue", más barato que en otros tiempos, y los bienes durables, con una inflación del 22% anual, actúan como un elemento disuasivo para los minoristas. Por eso en esta semana los ejecutivos de las mesas de dinero se lanzaron a acomodar en otros 50 puntos básicos las tasas, para terminar pagando un 17,5% anual a 30 días (la Badlar informada por el BCRA quedó en el 16,5%). O el 18%, inclusive, a 36 días. Acumulan, con esto, una suba de 250 puntos básicos en los últimos dos meses.
Para los banqueros hoy no hay grandes dificultades de liquidez. Eso se ve en el crecimiento de los depósitos mayoristas, que sigue a buen ritmo, y la tasa de call money (la interbancaria), que ayer volvió a tocar un piso del 10,8% y cerró en el 11,3%. Había tocado un récord, días atrás, del 21,5%. Pero volvió a sus niveles previos con el retorno a escena del Banco Nación.
Encuentran, sí, bastante más reticentes a los ahorristas minoristas. Los plazos fijos en este segmento se detuvieron y en las entidades alcanzan a festejar sólo si logran mantener el ritmo de renovación. No hay crecimiento y, por eso, las tasas para este tipo de clientes ya se ajustaron al 15,5% anual, desde el 13% que tenían en marzo pasado. En los bancos advierten que se juntan varios factores, entre los que mencionan la demora en la definición de algunas paritarias, el pago del Impuesto a las Ganancias y la incertidumbre preelectoral. Pero confían en que, cerca de fines de junio, la presión podría ceder con llegada del pago de los aguinaldos.
Mientras tanto, además, el BCRA parece haber dejado de alentar la suba de tasas. No sólo con la reaparición del Nación en el mercado interbancario, que permitió que el call se desplomara 10 puntos porcentuales en unos pocos días, sino también con la colocación de deuda que cerró ayer. El organismo absorbió unos $ 800 millones, al adjudicar $ 3.461 millones, pero mantuvo las tasas prácticamente estables en todos los tramos (una suba de 10 puntos básicos en los vencimientos más cortos).
Las tasas de interés son las más altas y las menos negativas en términos reales, de los últimos 16 meses. Pero siguen, por ahora, poco tentadoras para conmover a los ahorristas. "Es precisamente esta combinación de tasa de interés fuertemente negativa con ruido permanente, controles siempre en aumento y la pelea por capturar nuevos recursos tributarios a medida que Nación y provincias van aumentando sus requerimientos, la que eleva el nivel de la brecha que sigue sin encontrar un equilibrio aún en el trimestre de oro de la economía, donde el salto en la oferta de dólares del comercio ya comenzó a ser adquirido por el BCRA", explicó recientemente un informe del estudio Bein & Asociados.
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