Por Florencia Donovan - La robustez de las cuentas públicas había sido, hasta no hace mucho, uno de los pilares del modelo kirchnerista. Sin embargo, ayer el Ministerio de Economía informó con dos meses de retraso que el superávit primario -el resultado entre los ingresos y egresos, previo al pago de los intereses de la deuda- fue en marzo de $ 438,3 millones, 48,4% menos que en el mismo mes de 2012, y los economistas ya proyectan que este año el resultado primario será el peor desde la década del 80. "El déficit primario es algo raro en la historia argentina. En la convertibilidad hubo sólo en el año 96, pero ya en 2012 se registró un déficit primario y es probable que este año tengamos el mayor desde la década del 80", señala Fausto Spotorno, economista de Orlando Ferreres & Asociados. "Porque si en un mes como marzo, que suele ser de los meses superavitarios, hay una caída del resultado como la que se dio con respecto a marzo de 2012, en los meses deficitarios es probable que dé un déficit todavía más grande", desliza el economista. Los meses deficitarios, dice Spotorno, suelen ser los del segundo semestre. Este año, las elecciones legislativas podrían acelerar incluso más allá de lo habitual el gasto en ese período. Con todo, en marzo, el gasto público creció 23% respecto del mismo mes de 2012, según los datos difundidos anoche por el Ministerio de Economía. Esto significa una desaceleración con respecto a los meses anteriores, como febrero, cuando el gasto había aumentado a un ritmo del 36% interanual. "Hubo en marzo una desaceleración del gasto -destaca Maximiliano Castillo, director de ACM Consultores-. Obviamente, hay que ver cómo siguen los próximos meses; no somos optimistas, máxime teniendo en cuenta los anuncios de la semana pasada [por los aumentos en la Asignación Universal por Hijo y el salario familiar]". Spotorno, de hecho, proyecta que el gasto consolidado de la nación y de las provincias sería este año el mayor de la historia, de unos US$ 250.000 millones, medido al tipo de cambio oficial. "Es una situación fiscal complicada; medido contra el producto bruto interno [PBI] que tenemos da un gasto del 46% del PBI", subraya Spotorno. "Estamos hablando de que en convertibilidad, en 2001, el gasto era de US$ 90.000 millones. Esto es preocupante porque, de no haber fuentes de financiamiento alternativas, se financian vía más emisión monetaria", aclara. El resultado financiero, en tanto, arrojó en marzo un déficit de $ 3577,7 millones, pese a que el Tesoro recibió $ 6369,7 millones provenientes del Banco Central (BCRA), del PAMI y de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses), prácticamente el doble de lo que se había registrado un año antes, de $ 3100 millones. Así, de no haber sido por esa ayuda extraordinaria, el déficit financiero de marzo habría sumado casi 10.000 millones de pesos. Para Castillo, otra variable preocupante es que el gasto sigue creciendo a un ritmo superior al de los ingresos, que aumentaron en el último período informado el 21 por ciento. Economía dio a conocer ayer el resultado de marzo con dos meses de retraso, lo que entre los economistas se recibe con bastante recelo. Originalmente, los datos fiscales solían conocerse en torno del día 20 del siguiente mes. Por estos días, por caso, se hubiera esperado que difundieran ya los datos correspondientes a abril. En cambio, aún no se sabe cuándo se publicarán. Un rojo que inquieta- 3577,7
Millones de pesos Es el déficit financiero -el resultado de los ingresos y egresos después del pago de los intereses de la deuda- que se registró en marzo pasado
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Millones de pesos Son los fondos que le transfirieron el Banco Central, el PAMI y la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) al Tesoro en marzo. De no haber sido por ellos, el déficit financiero habría sido de casi $ 10.000 millones
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