"Hay una política de 'des-desendeudamiento' para bajar el dólar paralelo. Si aplacó las expectativas sirvió transitoriamente. Si se transforma en una política permanente, dejará de preocuparnos el 'blue' y volverá a preocupar la deuda pública". Así explicó
Rodolfo Santángelo la situación actual en el mercado de cambios. El economista de M&S Consultores dijo que la cotización del "blue" continuará en ascenso y que no espera cambios en las trabas impuestas a las importaciones.
Periodista: ¿Cómo evolucionará el dólar "blue" en lo que resta del año?
Rodolfo Santángelo: El dólar paralelo es una consecuencia de la política económica. Mientras las reservas continúen con una tendencia declinante y la emisión monetaria con una ascendente, no veo otro camino que la suba del tipo de cambio paralelo. Pero si algún organismo vende títulos públicos para derivar la demanda de dólares hacia esos instrumentos, el dólar paralelo puede bajar, pero será también transitorio. De lo contrario el camino es claramente ascendente. Un ejemplo de país en el cual mirarnos, quizá no ahora pero sí como tendencia hacia futuro, es Venezuela. Mientras la emisión monetaria suba a más del 30% anual y el tipo de cambio sube a menos del 20%, la brecha va a seguir creciendo, en un marco en el que las reservas caen.
P.: ¿Cómo se controla el dólar paralelo sin perder reservas en ese escenario?
R.S.: Es muy difícil proteger las dos cosas al mismo tiempo. El Gobierno va a tener que tomar la decisión de si quiere proteger las reservas o al dólar paralelo. Por ejemplo, si vienen más restricciones a la demanda de dólares para el que el Banco Central pueda comprar más divisas en el cambio oficial y por lo tanto las reservas caigan menos, muy probablemente la política monetaria se haga más expansiva y el tipo de cambio paralelo vaya para arriba. O al revés, si quieren que el dólar paralelo deje de subir tendrán que tomar medidas que harán caer las reservas. En ese brete está hoy la política económica. Por supuesto que todo esto tiene un origen en la situación fiscal y la política económica general.
P.: ¿Qué medidas se pueden tomar para revertir la situación?
R.S.: La actual, es una política de "des-desendeudamiento". Se hizo un famoso desendeudamiento que ahora se "des-desendeuda" para bajar el dólar paralelo. Una cosa muy rara. Si esa decisión es transitoria para aplacar las expectativas habrá servido también transitoriamente, y después volveremos a la situación previa. Si se transforma en una política permanente entonces ahí cambiaremos el foco de la preocupación. Dejará de preocupar el paralelo y volverá a preocupar la deuda pública.
P.: ¿Estaría de acuerdo con un desdoblamiento?
R.S.: Sería un desdoblamiento adicional al que ya tenemos: un destriplicamiento. Sería la respuesta de política económica de este modelo a que el dólar oficial se está atrasando. Como el tipo de cambio pierde contra los costos o contra la inflación a alguien se le puede ocurrir: no vamos a devaluar pero a algunos sectores démosles un cambio para no seguir importando autos de alta gama más baratos de lo que valen en Europa o para que la exportación de alguna economía regional tenga una competitividad mayor. Puede venir un parche así, que en el mejor de los casos, ganará tiempo.
P.: ¿En esa línea evalúa al congelamiento de los 500 productos que se lanzó ahora?
R.S.: El 1 de febrero fue la primera vez que el congelamiento de precios de Guillermo Moreno se hizo más o menos en serio en el sentido de no dejar subir los precios. Hasta ahí, afortunadamente, teníamos un control de precios "light" para no repetir la experiencia gelbaldiana del 74. Después se puso más serio y logró que la tasa de inflación que probablemente hubiera subido, algo habrá bajado. Lo que está pasando hoy es que para evitar el desabastecimiento lo que en realidad se está haciendo es descongelar 9.500 precios. Se arma todo el show de La Cámpora y los inspectores para controlar 500 valores, pero la verdad es que importan los demás precios. Lo relevante es que la tasa de inflación de acá a octubre recuperará lo que había perdido hasta junio. Había bajado del 26% al 23% anual y probablemente ahora vuelva al 26%. A lo sumo, habrá aplacado la presión de las paritarias por un par de meses.
P.: ¿Tendrá impacto el blanqueo de capitales?
R.S.: Dentro de tres meses nos olvidamos de ese régimen. Salvo negocios particulares muy puntuales y salvo operaciones muy contadas en el mercado inmobiliario, va a ser irrelevante.
P.: ¿Espera que se anuncie alguna medida positiva antes de las elecciones?
R.S.: El problema central acá es la institución de política económica que tenemos. Hay que cambiarla, cosa que sólo sucederá si hay un cambio de Gobierno. Bajo este Ejecutivo se van tomando medidas para elongar. Pero no hay medidas posibles en este mismo esquema.
P.: ¿Continuarán las trabas en el comercio exterior?
R.S.: Las exportaciones están subiendo cero hasta ahora y van a subir un 5% en todo el año. En parte porque la cosecha no es tan buena como se pensaba hace seis meses, y en parte también porque el comercio mundial está estancado. Ningún país en la región está aumentando las exportaciones. Pero también tiene que ver con que la inflación deterioró la competitividad. Como las exportaciones están desaceleradas, las importaciones seguirán estando controladas. Lo que no se puede es que la gente siga viajando al exterior, importar energía y pretender que las reservas no caigan.
P.: ¿Cuánto crecerá la Argentina este año?
R.S.: Alrededor del 3%. Tuvimos cero de crecimiento el año pasado, tendremos 3% este año y de nuevo cero el próximo.
| Entrevista de Florencia Lendoiro |