El billete verde comenzó la semana con fuerza en vísperas de la reunión que la Reserva Federal mantendrá mañana, en la que podría decretar una nueva subida de los tipos de interés en EE UU. En una jornada sin apenas datos macroeconómicos de relevancia, el euro se vio penalizado por la derrota de los socialdemócratas alemanes en las elecciones locales. La mayoría de los inversores apuestan por que la Fed mantendrá su política monetaria restrictiva y volverá a elevar el precio oficial del dinero en Estados Unidos. Sin embargo, la cercanía de las elecciones presidenciales, que se celebrarán el próximo 2 de noviembre, genera ciertas dudas en el mercado. Algunos aún sostienen que Alan Greenspan, presidente del organismo emisor, hará un alto en el camino en los incrementos de los tipos de interés aprovechando la circunstancia de la cita electoral.
Sin embargo, la última comparecencia pública de Greenspan, ante la Comisión Presupuestaria del Congreso de EE UU, dejó bien a las claras que el organismo emisor mantiene una opinión optimista sobre la evolución de la primera economía mundial, cuyo crecimiento “ha recobrado impulso”, de acuerdo con las apreciaciones del presidente de la Reserva Federal en aquella jornada. Este hecho podría hacer que la Fed decidiera continuar con la subida de tipos que inició el pasado junio.
Además, las cifras del mercado laboral de agosto, conocidas a comienzos del presente mes, presentaron cifras en línea con lo esperado y trajeron como sorpresa la revisión al alza de los datos de julio, con lo que una de las incertidumbres que barajaban los inversores para saber si la Fed tocaría tipos o no quedó despejada.
Tras un inicio de sesión titubeante, el dólar comenzó a recuperar terreno frente al euro, de forma sostenida, para terminar avanzando en torno al medio punto porcentual, hasta situarse en 1,2135 unidades por euro.
Mientras, la divisa europea se vio negativamente afectada por los cambios en el arco parlamentario de algunos lander alemanes, en los que los socialdemócratas del canciller Schröder cedieron terreno frente a los comunistas y a los partidos de ultraderecha. Este hecho hace que la inestabilidad política de la zona Este del país se incremente y afecte a la evolución de la primera economía europea.
El dólar también recuperó terreno frente a la libra, al situarse por debajo de 1,79 unidades por cada divisa británica. En una jornada festiva en Tokio, el yen apenas registró movimientos en el mercado de divisas.