La tasa interbancaria de corto plazo, call money en la jerga, saltó ayer 4,6 puntos porcentuales y llegó al 15% para bancos de primera línea, un síntoma de que las entidades financieras están cortas de liquidez. El call superó el 20% a mediados de mayo, una época estacionalmente ilíquida debido a los vencimientos impositivos de ese mes, y fue una de las causas de la baja del contado con liquidación, porque las mesas de dinero se ven obligadas a desprenderse de bonos para cubrir sus necesidades de pesos. Para bancos de primera línea el call a un día cerró entre 15,0% y 15,5%, contra el 11,4% que marcaba el viernes último. Para entidades de segunda línea la tasa interbancaria quedó en el 16%, frente a 11,4% en el que cerró la semana pasada. Las tasas interbancarias para bancos de primera línea alcanzaron a mediados de mayo sus mayores niveles desde octubre de 2011 (21% en primera línea), para luego iniciar un progresivo descenso hasta el último viernes, cuando rebotaron entre 1,5 y 1,75 puntos porcentuales. La suba de tasas es una de las armas con las que el Gobierno combate la escalada de las cotizaciones paralelas del dólar, buscando generar un mayor atractivo por los activos en pesos y complicando la liquidez de corto plazo para los grandes jugadores del mercado. |