El presidente designado del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, y el saliente, Alfonso Prat-Gay, acordaron ayer, como se preveía, una transición prolija y ordenada para el recambio por producirse esta semana, al término de una maratónica reunión que se extendió por casi 4 horas y media. En ese lapso tuvieron tiempo para examinar tanto "cuestiones técnicas como anécdotas de orden personal, pero que están relacionadas con el ejercicio de la función", dijeron fuentes confiables.
Esa misma sensación de continuidad en las políticas impulsadas por el BCRA fue la que prevaleció en los mercados, según permiten concluirlo los cierres de los negocios que mostraron el dólar ofrecido y en descenso, mientras que se registraron mayoría de subas entre las acciones y los bonos, al tiempo que las tasas de interés permanecieron bajas y estables.
Ayer, el BCRA regresó al mercado de cambios, tras la ausencia del viernes. Como es usual, adquirió US$ 20 millones, y la cotización del dólar cedió un centavo (quedó a $ 3,01), con lo que mostró que la mínima suba anterior fue más producto de la especulación que reflejo de inquietud.
Un dato muestra el clima de colaboración que prevalece para el traspaso. Contrariamente a lo que se preveía, Redrado asumiría sus funciones el viernes por la mañana y no el jueves, pese a que un decreto presidencial publicado ayer en el Boletín Oficial (por el que se lo designa para el cargo en comisión) lo habilita a hacerlo desde entonces. Ocurre que el funcionario entrante pudo enterarse ayer de que Prat-Gay tiene mandato hasta ese día, por lo que habría acordado con él volver a ese despacho en la mañana del viernes para asumir. "Esto corrobora lo ordenado de esta transición, porque no hay urgencias", dijo a LA NACION un estrecho colaborador de Redrado, tras confirmarlo.
Prat-Gay, además, se habría comprometido a dejarle a Redrado los trabajos que uno de sus equipos desarrolló en procura de un mercado de futuros de tasas de interés, uno de los puntos que anotó en el debe de su gestión, confió uno de sus allegados. El encuentro se desarrolló en el despacho que Prat-Gay cederá a Redrado y la mayor parte del tiempo conversaron a solas. Redrado, que llegó al BCRA en su auto con su chofer, poco después de las 15.30, y la agenda de los temas que se proponía analizar, definió la reunión como "muy buena".
En ella figuraban cuestiones financieras y monetarias, tanto en lo que hace al día a día como a las definiciones de fondo. Entre ellas se repasó el grado de avance en la puesta en marcha del esquema de metas de inflación que Prat-Gay impulsó como política monetaria. Pero también intercambiaron información y opiniones sobre la composición de las reservas, la relación con el Banco de Pagos de Basilea, el desempeño de la línea operativa del organismo (Redrado pidió a Prat-Gay su opinión personal sobre los funcionarios de cada área).
Pliegos, al Senado
Por la mañana, el Gobierno ya había puesto formalmente en marcha las diligencias para concretar el recambio al enviar el pliego para que el Senado confirme la designación de Martín Redrado como nuevo titular del BCRA, y acompañarlo con los de los otros cinco nombres propuestos para sumarse en el directorio.
Además, publicó en el Boletín Oficial los correspondientes nombramientos en comisión de cada uno de ellos para que, en el descontado caso de que la Cámara alta no pueda completar el trámite en los tiempos que se necesitan, Redrado y el resto de los funcionarios igualmente queden en condiciones de asumir sus cargos.
Los nombramientos se realizaron por los decretos 1236, 1238, 1240, 1242, 1244 y 1244, que llevan las firmas de Kirchner y Roberto Lavagna. El orden corresponde a las designaciones de Redrado, Miguel Pesce (vicepresidente) y Waldo José Farías, Zenón Biagochs, Arnaldo Bocco y Alfredo O’Connell como directores.
Para abordar su tratamiento, los pliegos deben tener estado parlamentario, lo que ocurriría mañana. Sólo una vez cumplida esta instancia, la Comisión de Acuerdos podrá comenzar a analizar las propuestas que giró el presidente Kirchner.
Por Javier Blanco De la Redacción de LA NACION
|