El paso más importante que se iba a dar en el mercado de capitales se trabó el martes: la fusión entre el Mercado de Valores y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires entró en un impasse. Atrás quedó también la incorporación del Mercado a Término de Buenos Aires a ese matrimonio. El martes por la noche, en una asamblea del Mercado de Valores en la cual se iba a aprobar el nuevo estatuto social de Bolsas y Mercados Argentinos (B&MA), hubo fuertes acusaciones por la conformación de la nueva sociedad y la multiplicación de directores en cargos.
Entre los más críticos estuvieron José Cirillo, Julio Macchi y Rafael Esteves. Se habló así con ironía de "calesitas" (por los cargos que se rotan los directores de entidades bursátiles), de la "Asignación Universal por Director" (por los honorarios que se reparten) y del "Club Deportivo Bolsa" (por la similitud con entidades deportivas). El problema de base es que ahora cada operador deberá pagar una membresía, por lo que hay reticencia a financiar cargos honoríficos con esos pagos.
La reunión tuvo lugar en la sede del Merval, en el 8° piso del edificio contiguo a la Bolsa de Comercio. En las tres horas que duró, sin café, masas ni agua para los presentes, se trató la escisión de la entidad y la constitución del B&MA. Por el "know how" y los sistemas informáticos, se valuó el aporte del Merval en $ 160 millones. La Bolsa aportaba 14 millones en bonos "dollar linked", lo que equivale a $ 75 millones. Primer conflicto: ¿por qué si aportan montos diferentes, en la nueva sociedad del B&MA se reparten el capital accionario un 50 por ciento cada uno? Macchi fue contundente y señaló: "La nueva ley borró a la Bolsa y acá se le da más poder". Al titular del Merval, Mario Bagnardi, se lo respaldó en su gestión, no así al resto de los directores.
La intención era que haya acuerdo para la asamblea extraordinaria pactada para el 27 de junio. Pero difícilmente se lo logre. A las 20.30 horas, cuando cerró la reunión, se pactó un nuevo encuentro para el martes próximo. El B&MA, según consta en el borrador del estatuto al que accedió Ámbito Financiero, contempla un directorio formado por un número par de entre 12 y 18 miembros titulares con igual número de suplentes. Las posturas del sector más combativo se basaron en la necesidad de conformar un cuerpo profesional poniendo "fin a los subsidios".
La Comisión Nacional de Valores, en paralelo, envió varias correcciones al borrador del estatuto presentado. Es que en definitiva es el organismo que preside Alejandro Vanoli el que apunta a que el nuevo mercado de capitales esté regido por un directorio profesional a la vez que esté en línea con otras disposiciones, como la cotización obligatoria de las entidades en las que haya oferta pública de acciones o títulos públicos. La intención oficial es evitar una suerte de "decretazos" que obliguen a fusiones. Va por el sendero del consenso, más allá de las discusiones observadas el martes.
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