A la vez, las cifras resultan elocuentes y entendibles si se las asocia con la implementación sucesiva de controles y restricciones, que achicaron la ventanilla de venta de dólares. La foto del mercado total muestra que las modificaciones introducidas en el marco normativo del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), según el BCRA con el fin de asignar las divisas a los destinos prioritarios, tuvieron un impacto en el volumen operado durante el primer trimestre de 2013, que fue de u$s 59.913 millones y arrojó una disminución de 25% respecto al mismo período del año anterior (la caída ya supera el 50% en relación a antes del cepo). Las operaciones de las entidades autorizadas a operar en cambios con sus clientes acumularon u$s 45.746 millones en el período.
Respecto de la distribución del volumen, continuó destacándose el liderazgo de la banca privada extranjera, que concentra el 65%, más que triplicando la participación de la banca privada nacional (21%). Por su parte, la banca pública y las casas y agencias de cambio representaron el 13% y el 1% de esta operatoria, respectivamente.
Encuentros
Si algo quedó en claro la última semana, es que la presencia del Gobierno seguirá firme en la city. Por un lado, el secretario Guillermo Moreno convocó en los últimos días a cambistas para hablar del Cedin. Entre otras cosas, les pidió que hagan mercado con el Certificado cuya reglamentación por parte de la AFIP se dio a conocer el día viernes. Según trascendió, el Gobierno pretende conformar inmediatamente un nutrido mercado secundario de este instrumento, ya que la lógica de Moreno es que cualquier persona que quiera transformar sus pesos pueda hacerlo en el mostrador de una casa de cambio mediante la compra o la venta de pesos por los Cedin y viceversa. A cambio, y en vista de la caída del negocio de los cambistas, el hombre fuerte del Gobierno prometió incorporar en la reglamentación la posibilidad de que las casas de cambio puedan hacer negocios e intermediar con los certificados.
Menos difundida fue la segunda de las reuniones que mantuvo Moreno con algunos cambistas el día viernes. El secretario convocó al menos a tres referentes del mercado de cambios por separado para informarles que en los próximos diez días, pretende ser él quien fije la cotización del dólar paralelo. La nueva arremetida del secretario de Comercio surgió luego del supuesto enojo de Cristina Kirchner cuando el jueves la divisa tocó los $ 8,75. Moreno intervino y, finalmente ese día cerró a $ 8,57. El viernes, por temor las cuevas no vendían ni compraban. De esa manera, el billete informal se planchó en $ 8,57.