FORMAN UN FORO PARA DISCUTIR LA LIBERALIZACIÓN DEL MERCADO Brasil presiona para que no obstaculice el futuro acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Los locales piden integración productiva. Los textiles argentinos están dispuestos a apoyar el pedido de sus pares brasileños, que pujan por cerrar cuanto antes el acuerdo de libertad comercial con la Unión Europea, pero siempre y cuando Brasil se comprometa a realizar una integración productiva del sector que no los deje afuera.
La firma del acuerdo de libertad comercial entre la Unión Europea y Mercosur tiene como fecha prevista el próximo 31 de octubre. Además de los subsidios al agro y el pedido europeo para que Brasil libere el sector de servicios y compras gubernamentales, uno de los temas que actualmente complica la negociación es el referido al sector textil.
El principal motivo es que el Mercosur no tiene una posición común. Brasil pide una apertura mayor a la que pretende la Argentina. Como Brasil tiene una capacidad instalada, que supera ampliamente las necesidades de su mercado interno, quiere cerrar cuanto antes el acuerdo con Europa.
La posición argentina es diferente. No sólo no quiere liberar el mercado con Europa, sino que este año denunció en varias oportunidades una invasión de productos brasileños.
Sin embargo, tal situación está a punto de destrabarse. El viernes de la semana pasada hubo un principio de acuerdo entre privados. En una reunión en la Cámara de Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), donde participaron el presidente y el vice de la entidad, Oscar Pérez Larumbe y José Ignacio de Mendiguren, respectivamente, junto a los industriales brasileños, Domingos Moscas, Edgardo de Paula Rivero y José Cristola Da Silva, tres altos directivos de la Asociación Brasileña de Industrias Textiles (ABIT), se iniciaron las conversaciones en busca de cerrar un acuerdo.
En la reunión los textiles brasileños explicaron a sus pares locales que si apoyan el acuerdo con Europa, Brasil podrá vender más a ese mercado y por lo tanto enviará menos productos a la Argentina.
La respuesta local no fue negativa. Pero se le pidió a Brasil que se comprometa a otorgarle nichos de mercado a los textiles argentinos. Según los industriales locales, si se firma un compromiso de integración productiva se pueden definir las inversiones de un sector que hoy por hoy es mucho menos competitivo que su vecino. Por eso, la idea es que permitir que Brasil libere su mercado y la Argentina firme con la UE que los textiles –junto con las autopartes– se consideren productos sensibles.
Si bien la medida contaría con el visto bueno del gobierno de Néstor Kirchner –la CIAI le informó de la reunión al ministro de Economía, Roberto Lavagna, y al secretario de Industria, Alberto Dumont– la Cámara de la Indumentaria –agrupa a cerca de 400 empresas pymes– no representa a la totalidad de los productores textiles. De hecho, la Fundación ProTejer y la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), son dos de los principales interlocutores del Gobierno.
Defensa conjunta
Pero el libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea no es la única preocupación que ocupa por estos días el pensamiento de los textiles de la Argentina y Brasil.
El 1º de enero próximo finaliza el acuerdo ATV, pacto por el cual los países básicamente desarrollados acordaron restringir el comercio textil para proteger a sus industrias. A pesar de ese día, se espera un desequilibrio mundial en el sector dado la alta competitividad de países como China, India y Pakistán.
Para tratar de limitar los efectos que provocará dicho cambio, los textiles de la Argentina y de Brasil formarán un foro regional que tendrá su primera reunión oficial en San Pablo. La idea es que del foro participen Paraguay, Uruguay y Chile.
En la agenda del foro también figura la idea de atacar la competencia desleal. En la Argentina, el 40% de la ropa que se vende es de procedencia ilegal. |