LAS COLOCACIONES CRECIERON CASI U$S 1.900 MILLONES EN LO QUE VA DEL AÑO Gracias al superávit fiscal, a la necesidad del Gobierno de acumular divisas para cancelar deudas y a una mayor demanda del sector privado, los depósitos en dólares se duplicaron en lo que va de 2004, pasando de u$s 1.950 millones en diciembre de 2003 a casi u$s 3.900 millones al 13 de septiembre pasado.
Las colocaciones en dólares ya representan el 11,8% del total, lo que muestra una fuerte suba con respecto a los valores de diciembre de 2003 (6,8%) y diciembre de 2002 (3,9%). La cifra aún está muy lejos de los niveles registrados durante la Convertibilidad, cuando los depósitos en dólares eran superiores a los denominados en pesos.
El gran impulsor de esta suba es el sector público: sus colocaciones crecieron más de seis veces en lo que va del año. En enero pasado, diferentes dependencias estatales tenían u$s 196 millones en los bancos y ahora tienen u$s 1.408 millones. El Tesoro nacional lideró las compras, gracias al superávit fiscal. En mayo, cuando se registró un récord histórico para la recaudación, las colocaciones en dólares del Gobierno treparon u$s 400 millones, pero el promedio para los primeros ocho meses del año es de u$s 150 millones.
En el caso del sector privado, los depósitos en dólares subieron 38,4% en el año, totalizando u$s 2.400 millones.
De hecho, la seguridad es el principal anzuelo para que los ahorristas lleven sus dólares a los bancos. El rendimiento de un plazo fijo en esa moneda es muy bajo (no supera el 1% anual).
Pero por ahora, conseguir más dólares de parte de sus clientes no es una tarea en la que los bancos pongan mucho esfuerzo. Después de la crisis de 2001 y 2002, el Banco Central modificó el destino que las entidades pueden darle a las colocaciones en moneda extranjera. Sólo pueden dar créditos en dólares a aquellas actividades que estén respaldadas por ingreso de divisas, como por ejemplo, la prefinanciación o financiación de exportaciones.
Lo que ocurre es que la mayoría de las empresas exportadoras tiene vías alternativas de financiamiento y, por eso, la demanda de préstamos en dólares no crece. De hecho, mientras las colocaciones en moneda extranjera se duplicaron, el stock de créditos al sector privado apenas subió 7,8%.
En este contexto, los bancos están evaluando alternativas para colocar los dólares, lograr rentabilidad y evitar que los depósitos en moneda extranjera sean sólo un costo. Una de las posibilidades es que se les permita invertir esos recursos en activos en el exterior, aunque para eso deberán conseguir el permiso del Banco Central.
Según los primeros trascendidos sobre la política a seguir por las nuevas autoridades del BCRA, el pedido de los bancos sería denegado. |