El dólar perdió terreno frente a las principales divisas internacionales pese a que los inversores esperan que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés en la reunión que mantendrá esta tarde su Comité del Mercado Abierto. El mercado tiene prácticamente descontado este movimiento por lo que algunos inversores aprovecharon para realizar beneficios. Tras los avances del dólar en las últimas sesiones llegaba el respiro para la moneda única. Los inversores consideran que los repuntes del billete verde son suficientes para vaticinar que la Reserva Federal subirá el precio oficial del dinero en EE UU por tercera vez consecutiva, desde finales del mes de junio.
De este modo, los inversores optaron por deshacer posiciones en el dólar, movimiento que también les resguardaba de sorpresas, tanto en la decisión final de la Fed como en el contenido del comunicado posterior, respecto al cual también existía un cierto consenso de que no variaría mucho respecto al de la última reunión.
La cercanía de las elecciones presidenciales ha hecho pensar a algunos expertos que Alan Greenspan, presidente del organismo emisor, podría optar por la prudencia, como hicieron sus antecesores desde la II Guerra Mundial. De hecho, en el movimiento bajista del dólar en la sesión de hoy también había que contar con un ingrediente de cautela y prudencia.
También se tuvo en cuenta la revisión a la baja de las estimaciones de la OCDE para la economía de Estados Unidos en 2004. El organismo internacional considera que la primera economía mundial crecerá a ritmos del 4,3% en términos de PIB, frente al 4,7% que se reflejaba en sus anteriores previsiones.
En cambio, las estimaciones para las economías europeas se elevaron respecto a las anteriormente publicadas por el organismo internacional, lo que también motivó las alzas del euro. La divisa europea superó con comodidad la cota de 1,22 dólares y alcanzó un máximo intradía de 1,2283 dólares, para después estabilizarse alrededor de los 1,2265.
Las cifras de viviendas iniciadas en EE UU, que superaron las estimaciones de los analistas, quedaron en un segundo plano ante la influencia de la reunión de la Fed, que ocupa la atención de los inversores en las últimas sesiones. El dólar también perdió terreno frente a la libra esterlina, que volvía a situarse por encima de 1,79 dólares.