Por Jorge Oviedo - Si los Cedin fueran exitosos, la Argentina tendría dos monedas. Una convertible a dólares y ciento por ciento respaldada en divisas y la otra, el peso, que podría devaluarse. Una moneda "buena", que sirve para ahorrar, y otra "mala", para las transacciones. Cualquiera que haya viajado a Cuba ha visto funcionar esta clase de esquemas con una moneda convertible respaldada con reservas aportadas por el sector privado. El esquema no es igual, pero se le parece mucho. Y también recuerda a algunos esquemas que se propusieron para la crisis de la convertibilidad y que hoy se aconsejan al área del euro. En la presidencia de Adolfo Rodríguez Saá fue David Expósito el que propuso la aparición de un "argentino" que no fuera convertible para que pudiera devaluarse. Hay quienes creen que los países del área euro podrían volver a emitir sus monedas soberanas, que convivirían con la moneda comunitaria y, obvio, se devaluarían. Entre quienes creen que la idea sería exitosa se cuenta el ex CEO de Molinos Juan Forn. La diferencia en el caso de los Cedin es que la moneda "mala" serían los pesos ya emitidos. La reglamentación del Banco Central dice que los certificados podrán comprarse con pesos al tipo de cambio que pacten las partes. Es decir, allí sí es posible la devaluación contra el dólar que el Gobierno no quiere aceptar. En pesos, entonces, los precios están controlados, congelados, intervenidos, regulados, observados. En Cedin estarían liberados. ¿Podría haber en los supermercados "descuentos del 50% por pago en Cedin" al tipo de cambio oficial? Porque parece que al Gobierno no le importaría si el "dólar Cedin" llega a diez pesos. Los funcionarios que querían obligar a los argentinos a dejar de pensar en dólares ahora les ofrecen un papel verde convertible. Y aunque surjan de un blanqueo, el Gobierno da todas las garantías de que podrán circular sin dejar rastro. A diferencia de los cheques en pesos, se podrán transferir sin endosar. Toda una tentación para quienes tengan pesos oscuros. Si alguien tiene dólares comprados al tipo de cambio oficial y los vende al tipo informal, la AFIP puede perseguirlo. Eso no ocurrirá con los Cedin, según la reglamentación del Banco Central. Habrá que ver si alcanza para lograr el éxito o si habrá que agregarle nuevos usos a la cuasimoneda convertible para hacerla popular.. |