Por Florencia Donovan - "-Hola, che, decime, ¿a cuánto está el blue? "-Casi no hubo mercado, fue otro feriado cambiario más. Las puntas eran 7,80-8 pesos, y quedó vendedor." Guillermo Moreno repite desde hace días la misma pregunta y obtiene, para su felicidad, conceptualmente de manera inalterable la misma respuesta. El secretario de Comercio Interior viene llamando todos los días a banqueros y cambistas para conocer el precio del dólar paralelo o blue. Pero aquella llamada, que en un primer momento provocó el cese virtual de las operaciones cambiarias y paralizó a cambistas e inversores, ahora se transformó en la burla de muchos operadores. Y es que en la City porteña ya no sólo existe el dólar blue -"el que se le canta a Moreno", según confían-, sino también un deep blue o dólar paralelo real, que es el que se opera en la práctica. "Ya hay dos precios para el blue", confirmó a LA NACION un operador de un banco, con la condición de no ser identificado. "Al público se le opera como siempre, muy abierto. Pero cuando llama «el amigo [por Moreno]» nadie tiene mercado; para él, hay feriado cambiario", aseveró. Así, ayer, mientras a Moreno le aseguraban que el blue se operaba a $ 7,80 para la compra y $ 8 para la venta, en la City las operaciones se concertaban a $ 8,20 y $ 8,30, 20 centavos por encima del billete monitoreado por el funcionario todoterreno. Pero el desconcierto en el mercado es tal que algunas agencias de noticias replican aún el último valor de mercado que marcó el blue: los $ 8,57 de la semana pasada. De manera naturalEl desdoblamiento del blue, aseveran en el mercado, se fue dando casi de manera natural entre los cambistas. Mientras los operadores más grandes, sobre todo aquellos que tienen contacto directo con Moreno y están más expuestos a las presiones oficiales, se mantuvieron casi al margen del negocio del paralelo en las últimas jornadas, el resto de los cambistas poco a poco volvió a operar, envalentonado por el simple empuje de la oferta y de la demanda. Descubrieron entonces que el doble juego de mantener al secretario de Comercio Interior contento con un bluecasi fijo, y al mismo tiempo satisfacer la demanda de un público que, por momentos se muestra más vendedor que comprador, no era tan complicado. "A quienquiera que se le pregunte va a decir que lo de hoy fue casi un feriado", coincidió otro operador, al ser consultado sobre el nuevo mercado paralelo. "Pero la realidad es otra. Por más que un funcionario quiera controlar, si la oferta y la demanda existen, de alguna manera el mercado siempre se va a armar", afirmó. Las experiencias de controles fallidos en el mercado cambiario local, de hecho, sobran. En el pasado, por caso, cuando se prohibió la compraventa de divisas en la Argentina incluso llegó a trasladarse el mercado paralelo a Uruguay. "La idea de querer controlar todo es naíf. Simplemente porque no se puede controlar todo. Si en la City porteña no se puede operar, habrá cuevas que operen en Belgrano, Palermo, Colegiales o Barracas. Si la demanda está, va a haber quien la busque satisfacer", opinó otro operador. El precio real del dólar blue o deep blue (como ya lo llaman algunos) se ubicaba ayer más cerca del tipo de cambio de contado con liquidación o arbitraje, como se conoce en la jerga el dólar que surge de comprar acciones o bonos en el mercado local para luego liquidarlos en el extranjero y hacerse de dólares en una cuenta afuera sin pasar por el mercado de cambios oficial. El dólar "contado con liqui" se operaba ayer a $ 8,26, gracias a la acción de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y del Banco Central (BCRA), y a la autorización oficiosa que recibieron algunas empresas para ingresar divisas al país por esa vía (para que así les rindan más pesos), que vienen comprando y vendiendo bonos para restarle presión a la demanda para fugar divisas. En el mercado oficial, en tanto, el dólar billete para operaciones mayoristas volvió a subir levemente, a $ 5,32 para la venta. El BCRA siguió así devaluando el cambio oficial, tal como viene haciendo desde mayo, con la expectativa de poder ir acortando paulatinamente la brecha con el blue, que Moreno prometió mantener planchado, al menos, hasta octubre. Aunque, como dice el refrán, el mercado podría enseñarle que el que mucho abarca poco aprieta. |