|
|
| ¿Una moneda común para Asia? |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
07/10 - 10:55 The Wall Street Journal |
Recomendar |
Imprimir |
|
Desde que varias monedas asiáticas se desplomaron hace seis años, sumiendo la región en una crisis, Asia ha tratado de unirse para asegurar que la experiencia no se repita.
El tema ha vuelto al tapete en las últimas dos semanas, cuando la pronunciada alza del yen frente al dólar perturbó las economías desde Seúl a Sidney.
Una solución está recibiendo una renovada atención: dar a Asia su propia moneda unificada, similar al euro de Europa.
La idea de crear una moneda común en Asia, o al menos una "divisa de negociación" regional para bonos, que podría servir como precursora de una unión monetaria real, ha sido discutida por académicos durante años. Sigue siendo una iniciativa altamente controvertida, y algunos escépticos advierten que nunca podría concretarse, debido a las gigantescas diferencias entre las economías asiáticas.
De todos modos, las recientes decisiones de los gobiernos asiáticos e instituciones financieras internacionales para crear un mercado de bonos más unificado en la región aumentan las esperanzas de que algún tipo de convergencia monetaria podría finalmente despegar, aunque incluso los defensores de la idea reconocen que Asia tiene un largo camino por delante. Europa, cabe recordar, empezó a avanzar hacia la unión de sus economías desde el Tratado de Roma en 1957.
"Tenemos que ir paso a paso", manifiesta Masato Miyachi, asesor del Banco Asiático de Desarrollo, en Manila. Aunque reconoce que una moneda común sigue siendo "un ideal", Miyachi respalda los actuales esfuerzos para reforzar el mercado de bonos asiáticos y reducir la burocracia que impide que los inversionistas compren bonos a través de las fronteras.
Miyachi es un seguidor de la idea del profesor de la Universidad de Tokio Takatoshi Ito, ex funcionario del gobierno japonés que por mucho tiempo ha argumentado a favor de un mercado de bonos asiático más fuerte y una menor dependencia en la financiación de los bancos.
Para cumplir ese objetivo, Ito quiere crear una corporación de bonos asiática para comprar deuda en moneda local de países como Japón, Corea del Sur y Tailandia. La nueva entidad luego emitiría bonos denominados en una nueva moneda artificial, sólo para negociaciones, basada en el valor de un promedio ponderado de una canasta de monedas, como el yen y el baht.
Debido a que es respaldado por bonos del gobierno, dicho fondo establecería un precio de referencia para la combinación de las monedas. Ello ayudaría a que las compañías en la región recauden fácilmente dinero en países vecinos. Una automotriz japonesa, por ejemplo, podría emitir bonos en bahts para financiar operaciones en Tailandia. Eso ayudaría a eliminar el riesgo cambiario para la compañía emisora.
Finalmente, los bonos podrían ser emitidos en la moneda común de negociación, abriendo un mercado mucho más amplio de inversionistas debido a que los compradores podrían ser atraídos a los valores en Tailandia, Japón y otros países sin muchas preocupaciones acerca de riesgo cambiario.
Pero la noción de vincular los mercados de bonos de Asia, la mayoría de los cuales aún son diminutos y subdesarrollados, ha generado poco entusiasmo. "Nadie quiso impulsar el asunto", dice Ito. "Fue un tema académico".
Sin embargor, últimamente las ideas de Ito parece adquirir mayor relevancia. Los gobiernos de Asia tienen actualmente US$1,7 billones en reservas extranjeras, principalmente en dólares estadounidenses. Aunque a los países asiáticos no les molesta comprar dólares para mantener débiles sus monedas, lo cual ayuda a estimular las exportaciones, les preocupa que sus gigantescas reservas financien esencialmente el déficit comercial estadounidense.
La situación también deja vulnerable a Asia a los mismos riesgos que perjudicaron a la región hace seis años, principalmente una extrema dependencia en los dólares estadounidenses. Los mercados de bonos locales o regionales más fuertes podrían absorber algo del efectivo que actualmente va a las grandes cuentas de reserva.
Además, una moneda única asiática podría abaratar y facilitar la producción y comercialización de bienes en la región para las firmas europeas y estadounidenses. Esto podría acelerar la reconfiguración de la forma en que el mundo hace negocios. Los juguetes electrónicos podrían ser fabricados en China con chips computarizados hechos en Taiwan e interruptores hechos en Corea del Sur, de forma más efectiva y con menos riesgos financieros si los países estuvieran ligados por una moneda común.
Aunque la mayor parte de este comercio ahora tiene lugar en dólares, las compañías aún tienen que pagar salarios y cubrir otros costos en sus monedas locales.
Sin embargo, algunos economistas mantienen su escepticismo. Jonathan Anderson, economista jefe para Asia-Pacífico para el banco de inversión suizo UBS, considera la idea "una estupidez", añadiendo que "por ahora no va a pasar".
Una unión monetaria real requiere de una gran coordinación de las políticas monetarias y fiscales, entre otras cosas. Por el contrario, actualmente en Asia "tenemos ingresos per cápita que varían de US$35.000 en Japón a menos de US$1.000 en las economías más pobres de Asia...". Aun así, dice Anderson, el fortalecimiento del subdesarrollado mercado de bonos de Asia sería una "tarea que valdría la pena". |
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|