Tal como descontaba el mercado, se viene la tercera ronda. Se trata de los créditos compulsivos para inversión productiva, un esquema que exige a los bancos destinar el 5% de sus depósitos al otorgamiento de préstamos a tasa subsidiada. Hasta ahora, en un año ya se han colocado $ 34.000 millones, mientras que en esta nueva vuelta las entidades financieras deberán desembolsar unos $ 20.000 millones en la segunda mitad del año. La novedad en esta tercera edición es que se incorpora la posibilidad de que las Mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) puedan destinar hasta un 20% del proyecto a financiar capital de trabajo asociado a la inversión productiva a realizar. En cuanto a las condiciones de las línea, la tasa para los créditos será del 15,2% y el plazo mínimo al que deberán ser otorgados se mantendrá en 3 años. Según informó ayer el Banco Central, los objetivos previstos en las dos primeras etapas de esta línea de inversión fueron ampliamente superados. Se estima que el total de créditos otorgados en ambos tramos ascenderá a aproximadamente $34.000 millones entre junio de 2012 y junio de 2013, monto equivalente al 1,5% del PBI, especificó la entidad. Desde el BCRA insisten en las bondades de este tipo de iniciativa, aunque desde el sistema financiero preocupa la presión que supondrá este tercer tramo sobre la cartera en vista de que los candidatos no abundan. Hay que analizar los riesgos más, porque las mejores ya tomaron. Antes abundaban empresas con bajo riesgo, ahora tenemos que ser mucho más selectivos, explicaba hace unos días un operador de un banco líder. No se está viendo una demanda de créditos suficiente como para colocar unos $ 20.000, al menos no sin que se te complique la calidad de la cartera, dijeron en otra entidad privada. Las dificultades para llegar a cumplir con el cupo fueron detectadas a tiempo por el BCRA. El 50% de los préstamos tienen que ser destinados a pymes y en los bancos aseguran que encontrar empresas sólidas en ese segmento es la tarea más difícil. Por eso, el 3 de mayo pasado el BCRA amplió el techo de facturación que engloba a las Pymes: de $ 14 millones a $ 250 millones en ventas anuales. Impacto de la líneaDe acuerdo a la información suministrada por el BCRA, en el cuarto trimestre de 2012, el de mayor actividad de esta línea, la variación interanual de los créditos a 3 años y más otorgados a empresas se acercó al 260%, mientras que en el primer trimestre de 2013 se volvió a verificar el impacto, al crecer casi al 200% los préstamos a empresas otorgados a 3 y más años. La exigencia de aplicar al menos el 50% de los préstamos a Pymes derivó en un significativo aumento de las financiaciones hacia estas empresas, con un crecimiento interanual muy superior al observado para los restantes sujetos de crédito, tanto personas físicas como grandes empresas. La aceleración de los préstamos desembolsados a empresas de menor porte implicó que se incremente su participación en el total de créditos otorgados a personas jurídicas: mientras que hasta el segundo trimestre de 2012 las Pymes explicaban menos del 30% del total de financiaciones a empresas, a partir del tercer trimestre pasaron a representar una proporción mayor, que se elevó al 35,3% en el cuarto trimestre de 2012 y alcanzó al 40% en el primer trimestre de 2013, dice el BCRA. |