Los bienes dolarizados en materia de precios son los más atractivos para el uso del Cedin y los menos atractivos para que haya oferta en el mercado secundario. La conclusión se desprende de un informe del IARAF, que conduce el economista Nadin Argañaraz, que además señala que los bienes inmuebles que deben construirse son los más necesarios para que exista oferta en el mercado secundario (venta de cedines por pesos), si bien tienen el ruido que genera la existencia de una brecha cambiaria. Según el IARAF, el Cedin tiene una aplicación que resulta natural en el caso de la adquisición de los bienes finales, donde el precio de referencia generalmente está fijado en dólares. Así, ejemplifica que si una casa cuesta u$s 100.000, a la hora de escriturarla en pesos debiera hacérselo a $ 530.000, aproximadamente. El receptor de los cedines luego puede cambiarlos por dólares contantes y sonantes en alguna entidad financiera. Conclusión: quien blanqueó dólares lo hizo por u$s 100.000 y quien vendió va a ir al banco a pedir u$s 100.000. Es baja la probabilidad que en este caso se genere una oferta secundaria de cedines. El informe señala que para bienes no finales la situación es distinta, dado que sus precios están fijados básicamente en pesos. Según el estudio son varias las situaciones que se generan en este caso. Por un lado, quien blanquee dólares esté dispuesto a pagar un impuesto. ¿Por qué? Porque tiene la alternativa de no hacerlo y vender u$s 100 en el mercado paralelo y hacerse de $ 830 para comprar obviamente en negro. Por otro lado sostienen que comprar en blanco lo lleva a pagar un impuesto equivalente a la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo. Concluye que este segundo tipo de bienes habría oferta de cedines en el mercado secundario siempre y cuando haya agentes económicos dispuestos a pagar un impuesto por blanquear o se concrete una informalidad en las transacciones. Uno de los focos del Gobierno está puesto hoy en acotar la brecha que separa el dólar oficial del paralelo. Ayer cerró en $ 5,34 versus $ 8 en el mercado informal si bien no hay un valor de referencia por el virtual feriado cambiario. A menor brecha, menor ruido y mayor posibilidad de oferta de cedines en el mercado secundario. Por ende, más probabilidad que el Cedin actúe como sustituto cercano al dólar, señaló el IARAF. |