$ 20.000 millones pese a la resistencia de los bancos, pero no dudó en rechazar el pedido realizado por la UIA sobre la necesidad de extender esos préstamos para capital de trabajo en su totalidad. El temor a que ese dinero sea utilizado para comprar dólares, cancelar deuda o realizar inversiones financieras fue clave en la negativa oficial a conceder este pedido.
Como paliativo, la norma dada a conocer la semana pasada, contempla que el 20% de los fondos otorgados puedan ser orientados a capital de trabajo, pero el resto tiene que tener como destino una inversión productiva. El reclamo de los industriales apuntaba a poder sacar un crédito exclusivamente para esa finalidad.
Desde la central que conduce Héctor Méndez se mostraron satisfechos con la decisión de anunciar el tercer tramo del plan, ya que estaba en duda debido a la fuerte resistencia de los bancos, señaló su secretario, José Ignacio de Mendiguren. Mediante un comunicado, la entidad reafirmó la importancia de la nueva disposición que amplía e incluye la financiación de capital de trabajo para pymes por un monto equivalente hasta el 20% del total del proyecto de inversión, aunque algunos de sus miembros, pymes, se quedaron disconformes con la medida.
Si quiero agregar un turno en mi empresa y necesito fondos, no puedo, se lamentó el vicepresidente Pyme de la UIA, Ricardo Khayat, quien sin embargo admitió los mayores desvíos que puede haber en créditos de esa naturaleza. De todos modos, no dejó de valorar la importancia de los préstamos, que si bien en un comienzo no llegó a un amplio universo de pequeñas y medianas empresas, ya con el segundo tramo logró una mayor adhesión.
Además, con los $ 52.000 millones que habrá otorgado el sistema financiero a tres años y una tasa del 15,2% cuando finalice la tercera etapa el porcentaje de créditos sobre el PBI trepará del 2,5% al 3%.
Esta nueva fase del programa rige para un espectro más amplio de firmas, a raíz de la reciente ampliación, por parte del Banco Central, del monto de facturación anual para considerar pyme a una empresa. En el caso de las empresas industriales, ese número se elevó de un límite de $ 82 millones anuales a $ 183 millones anuales, lo que le permite al Gobierno incluir en el plan de créditos productivos a una mayor cantidad de compañías.
De acuerdo con datos de la UIA, en el primer tramo se prestaron $ 16.700 millones el cupo inicial eran $ 15.000 millones, de los cuales el 52% fue destinado a pymes y otro 35% se distribuyó en el sector industrial, tanto en pymes como en grandes empresas. A su vez, de los
$ 17.000 millones de la segunda etapa, que finaliza este mes, el 58% fue orientado a pymes de todos los rubros y el 37% fue a industrias. De los $ 20.000 millones del nuevo tramo, 50% será destinado a pymes es la obligación contemplada en la norma y de ese porcentaje el 25% tendrá que dirigirse a pymes que facturen menos de $ 82 millones.
Esto no resuelve el financiamiento a largo plazo, por eso es muy importante seguir buscando la forma de que las pymes puedan acceder al mercado de capitales en condiciones más ventajosas que una gran empresa y ésa es la tarea que llevaremos adelante en el Departamento Pyme de la UIA, señaló Khayat.
Por otra parte, el Gobierno también evalúa volver a darles condiciones de financiamiento a las pymes para el pago de sus impuestos, moratoria que la AFIP había suspendido y que la UIA también reclamó su puesta en vigencia nuevamente. Incluso, luego del encuentro con la presidenta Cristina Fernández, los miembros del comité ejecutivo de la entidad almorzaron con el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, para discutir este tema.