EL INGRESO NETO FUE DE U$S 700 MILLONES EN EL SEGUNDO TRIMESTRE No sólo se frenó la fuga de capitales, sino que entre abril y junio se verificó una moderada entrada de fondos. Aumentaron las utilidades de empresas giradas al exterior. Los datos del Balance de Pagos que ayer dio a conocer el Indec despertaron más de un gesto de optimismo entre los funcionarios del Gobierno. Se confirmó en un informe oficial algo que venía siendo anticipado por la mayoría de los analistas: en el segundo trimestre del año definitivamente se frenó la fuga de capitales y por primera vez en tres años comenzaron a entrar fondos privados al país.
Aunque los montos son todavía reducidos, el cambio de tendencia (de fuga a ingreso de fondos) ya es un hecho que para la mayoría de los analistas llegó para quedarse, por lo menos en lo que resta del año. Según los datos que ayer difundió el Indec, en el segundo trimestre del año la cuenta sector privado no financiero del Balance de Pagos registró un ingreso de fondos por u$s 693 millones.
La cifra contrasta con la salida de capitales por de u$s 126 millones que se verificó en los primeros tres meses del año. Más aún, en los peores momentos de la crisis que se sobrevino a partir de fines del 2001 esta cuenta llegó a registrar fugas de fondos por más de u$s 4.000 millones en un solo trimestre.
Parte del ingreso de capitales del segundo trimestre de este año responde a inversión extranjera directa y también a financiamiento comercial de corto plazo, básicamente destinado a las exportaciones. Se trata de dos ítems claves que se suelen utilizar como termómetro de la confianza de los inversores en el país.
Además, se tornan cruciales en momentos en que la capacidad instalada de la industria está llegando a su techo.
Aunque el Indec no proporcionó información desagregada sobre el sector privado no financiero, un dato abonó el optimismo entre los analistas: la mejora en esta cuenta se dio en el mismo trimestre en el que la Bolsa registró una abrupta caída del 21%, por lo que se considera que éstos fondos no tuvieron con destino principal el mercado de capitales.
Sin embargo, vale destacar que parte de este mayor ingreso de fondos puede estar vinculado a los fuertes vencimientos impositivos de mayo y junio pasado. Varias empresas de envergadura debieron repatriar divisas para hacer frente al pago del impuesto a las ganancias.
Lo cierto es que desde el segundo trimestre del 2001 la Argentina no registraba una entrada neta de capitales privados. Desde aquel momento y hasta igual período de este año el país vivió una constante sangría de fondos como parte de la crisis que sobrevino tras la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, el default, y la salida de la convertibilidad.
Pero la entrada de fondos privados al país no es el único dato positivo que arrojó el Balance de Pagos publicado ayer por el Indec. Otra cifra que denota una mejora en la salud de la economía tiene que ver con el aumento en las utilidades y dividendos remitidos por las empresas al exterior. Esta rubro en el segundo trimestre del año alcanzó los u$s 540 millones, contra apenas u$s 90 millones en el mismo período del 2003. En parte refleja que las compañías está mejorando sus balances y recuperan, aunque lentamente, los márgenes de ganancia.
Entre abril y junio de este año la cuenta corriente registró un superávit de u$s 1.685 millones, cifra significativamente inferior a la del mismo lapso del año anterior. Ello obedece a un repunte de las importaciones (aumentaron 64%, frente a un incremento de solo 14% en las exportaciones), proceso que está asociado a la recuperación del mercado interno.
En tanto, la cuenta capital y financiera verificó en el trimestre un ingreso neto de fondos por u$s 1.225 millones y las reservas internacionales aumentaron en u$s 2.569 millones.
Asimismo, según los datos que difundió el Indec, la deuda externa pública a fines del segundo trimestre ascendió a u$s 108.379 millones. Es decir, aumentó u$s 736 millones frente a los primeros tres meses del año. Los pagos realizados al exterior y la variación de la paridad del dólar con el yen y con el euro, no lograron compensar la acumulación de atrasos de intereses de los bonos en default por u$s 1.288 millones. |