UNA MEDIDA SIMILAR BENEFICIA A LA PRODUCCIÓN CITRÍCOLA DESDE EL AÑO 2002 Durante un acto en el Senado, legisladores y representantes de la producción reclamaron que se reduzca la alícuota de retención para que el sector continúe creciendo. Representantes de la producción de manzanas y peras, junto con diputados y senadores de varias provincias, pidieron una reducción de las retenciones que pagan estos productos para evitar que la actividad detenga el crecimiento que experimentó después de la devaluación.
En un acto realizado en el Senado de la Nación, varios oradores explicaron la necesidad de que se reduzca de 10% a 5% el tributo por derechos de exportación que pagan varias frutas de carozo y pepita, destacando el impacto positivo que tendría esta medida sobre la generación de empleo y las exportaciones en algunas provincias como Río Negro, Neuquén y Mendoza.
El vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, inauguró la conferencia asegurando que el Senado revisará detenidamente el reclamo de la baja de retenciones y que impulsará las leyes necesarias para consolidar el crecimiento del sector.
Además, destacó el potencial que tiene la producción y exportación de frutas y puso como modelo de desarrollo a la fruticultura de Chile.
El caso de Río Negro
La producción de peras y manzanas ocupa en la Argentina unas 82.000 hectáreas, de las cuales el 70% está dedicada a la primera y el resto a la segunda. El 90% se concentra en los valles irrigados de Río Negro y Neuquén que por sus condiciones climáticas permiten el desarrollo óptimo de la fruticultura. Durante la última década, ambas producciones se vieron muy perjudicadas por el tipo de cambio bajo, pero gracias a las inversiones realizadas en tecnología y empaquetado, la Argentina se consolidó como el principal exportador mundial de peras y el octavo de manzanas. Tras la devaluación, el sector mejoró su rentabilidad y comenzó a ganar mayor espacio en los mercados internacionales. Sin embargo, las retenciones y el aumento de los costos de producción ya estarían disminuyendo el dinamismo del sector, al igual que ocurriría con otras frutas como duraznos y ciruelas.
En el año 2002, por un reclamo similar, la citricultura logró que el Ministerio de Economía redujera de 10% a 5% la alícuota de la retención. Ahora, los productores de otras frutas, entre las que se destacan peras y manzanas, piden el mismo tratamiento alegando que no existen diferencias entre las diferentes producciones.
"Nunca entendimos que se gravaran actividades iguales de manera desigual y ahora vemos mayor receptividad presidencial para escuchar reclamos como el que estamos planteando", aseguró el senador rionegrino Miguel Ángel Picheto, presidente del bloque de senadores justicialistas. El legislador explicó que la actividad se encuentra en peligro de ingresar en un período de amesetamiento similar al que vivió durante la década de los ‘90.
Por su parte, el secretario de Fruticultura de Río Negro, Jorge Chiofalo dijo que en su provincia la producción de peras y manzanas (que emplea a 60.000 personas) está perdiendo rápidamente los beneficios que obtuvo con la devaluación y que es necesario generar medidas que mantengan el crecimiento.
Durante 2003, las exportaciones de frutas generaron u$s 542 millones y sólo en los ocho primeros meses de este año la cifra de ventas al exterior llegó a u$s 470 millones, convirtiendo al sector en uno de los principales generadores de divisas del agro. Del total colocado en el exterior el último año, u$s 230 millones correspondieron a manzanas y peras. Según el cálculo realizado por las cámaras que nuclean al sector, si se redujera al 5% los derechos de exportación de estos productos solamente dejarían de ingresar en las arcas fiscales unos u$s 15 millones anuales. En cambio, la medida daría un fuerte impulso a la producción y la exportación, de manera que el Estado terminaría mejorando sus ingresos totales.
A su turno, el senador radical por Mendoza, Enrique Sanz, destacó que en lo que va del año, las provincias que más dieron de baja planes Jefas y Jefes de Hogar fueron Mendoza y Río Negro, con una caída del 16 y 14%, respectivamente.
"Esto representan $ 650 millones menos, por ahora. Creo que el Gobierno debería premiar de alguna manera esta reducción de planes sociales beneficiando a una actividad como la fruticultura, que tanto empleo genera", concluyó el legislador mendocino. |