El precio del petróleo operó ayer nuevamente en alza, y superó los 47 dólares por barril en la bolsa de Nueva York, impulsado por el temor de los mercados al desabastecimiento ante una demanda que crece y una producción al máximo de su capacidad. También afecta la inestabilidad en Irak donde ayer decapitaron a otro rehén estadounidense.
En el New York Mercantile Exchange, el crudo para entrega en octubre subió 75 centavos, un 1,62%, y cerró a u$s 47,10 el barril, su precio más alto desde el pasado 20 de agosto; mientras que el WTI –de referencia para el mercado argentino– subió 70 centavos y cotizó a u$s 47,05 por barril.
Según los analistas, la reducción de la producción de la petrolera Yukos, la mayor exportadora rusa de crudo, condenada por un tribunal a pagar 2,8 millones de euros (3,4 millones de dólares) por presunta evasión impostiva durante el año 2000, dificulta su actividad y perjudica especialmente a China.
Por esa razón, el primer ministro chino, Wen Jiabao, viajó ayer a Kirgizstán y Rusia buscando que se revierta la drástica reducción de las exportaciones de Yukos. Las ventas canceladas por la petrolera rusa podrían suponer para China hasta el 7% de sus adquisiciones de crudo, aseguró Shan Weiguo, de la Compañía Petrolífera Nacional China, afectada por la crisis. |