Por: Ignacio Olivera Doll - Santander - El castigo cayó sin previo aviso, no bien se iniciaba 2012, en medio de la catarata de prohibiciones que terminaron conformando el andamiaje del cepo cambiario. Pero, ahora, el Banco Santander se prepara para hacer punta e intentar librarse: le pedirá al Gobierno, en un escenario de capitales escurridizos para la Argentina, volver a enviar al exterior los dividendos que les fueron frenados a principios del año pasado a través de una nueva regulación oficial a todas las entidades financieras con capital extranjero. El mayor banco privado del país anticipó la novedad a la prensa argentina en una de las exposiciones que realizó, en esta ciudad, en el marco del encuentro que realiza anualmente para los principales medios de América Latina: "Vamos a pedir al Banco Central de Argentina volver a repatriar dividendos una vez que hayamos pasado el requisito de capitalización, y estimamos que vamos a poder estar haciéndolo el año próximo", comentó el director general financiero, José Antonio Álvarez, ante una consulta de la prensa local. Dos años después Si recibe una respuesta favorable, el Santander será el primer banco extranjero que logre sacar dólares del país por este concepto después de un intervalo de 24 meses de prohibición. El Central se lo impidió a todo el sector en febrero del año pasado, cuando decidió incrementar abruptamente los requisitos de capital para los bancos locales con dos medidas: en primer lugar, una exigencia de liquidez por riesgo operacional del 1,9% de los activos ponderados por riesgo, que incrementó la integración para todo el sistema: del 9,5% actual al 11,4%; y en segundo lugar, una ampliación del 30% al 75% en el requisito adicional de capital que deben cumplir todas las entidades que decidan distribuir sus dividendos después de haberlos girado. La obligación para todo el sector pasó así a casi el 20% y quedó del 16,8%, que, según los propios datos del BCRA, alcanzaba a mostrar el sector. Eso significaba que, a nivel sistema, la integración debía aumentar en más de $ 20.000 millones. Ahora, a dos años de esa prohibición, el Santander cree que está cerca de sobrepasar ese límite. Y prevé, por eso, hacer el pedido formal al organismo oficial. |