En el contexto del encuentro Santander-América latina, este año dedicado a las pymes, Kindelán señaló que con la economía china en franco proceso de desaceleración (y precios de materias primas estabilizados), Europa tratando de superar la recesión e inmersa en el debate de reformas estructurales y Estados Unidos anunciando el fin de la hiperliquidez (como lo hizo la semana pasada el presidente de la Fed, Ben Bernanke), el PBI de la región podría crecer 3,5% este año y 3,8 el próximo, con una inflación de 9,5 y 6%, respectivamente, y un déficit público en baja. Mejorar esos niveles dependerá de que se apliquen reformas fiscales (para obtener mayores ingresos públicos), elevar la tasa de ahorro interno, liberalizar la inversión privada y garantizar el abastecimiento energético. Todos ellos, factores que la Argentina, aunque la especialista no lo mencionó, parece estar pasando por alto.
De hecho, la previsión de aumento del PBI de 2% para este año y 3% en 2014, la Argentina está entre las tasas más bajas de la región, donde lidera Chile (4,7 y 4,2%, respectivamente) y le siguen México (3 y 3,8%), Uruguay (3 y 3,3%) y Brasil, que sólo crecería 2,3% este año y 2,1 el próximo.
Kinderlán y José Antonio Álvarez, director financiero del grupo Santander, coincidieron en relativizar el efecto que podría tener el aumento de las tasas que disparará en Estados Unidos la decisión de Bernanke de retirar los estímulos monetarios que alimentaban la liquidez en los mercados. "La Fed actuará despacio y cuidando las expectativas. Es inevitable cierta suba de tasas, pero la volatilidad tenderá a estabilizarse", pronosticó la economista. Y agregó: "El ciclo de liquidez parece haberse frenado"..

