"Pedimos que revise la decisión por la que se nos impide pagar US$ 24.000 millones a acreedores que entraron en el canje de deuda a menos que lo hagamos también a los holdouts ", dice el texto de 34 páginas que el abogado neoyorquino Jonathan Blakman suscribió en nombre de nuestro país. "Si se ratifica esa línea, habrá problemas en las relaciones diplomáticas de los Estados Unidos", vaticina el escrito. El recurso, anticipado por LA NACION, constituye un paso desesperado para reservar derechos en caso de que la Cámara de Apelaciones de Nueva York produzca en breve un fallo adverso a nuestro país.
El escrito -que se conoció anoche- fue presentado el lunes a última hora cuando ya casi vencía el plazo procesal para hacerlo, y refiere al dictamen de octubre del año pasado por el que la Cámara de Apelaciones ratificó el fallo del juez Thomas Griesa por el que obliga al país a pagar a los fondos buitre si también lo hace a los bonistas que entraron en el canje.
La Argentina presenta dos argumentos centrales: por un lado, pone en duda la interpretación que el tribunal dio de la llamada cláusula de pari passu (de trato igualitario), y por el otro, sostiene que la decisión de la Corte "no puede convalidarse" porque constituye una "violación flagrante" del principio de inmunidad soberana de los Estados y "una intromisión intolerable" de las decisiones de un país dentro de su territorio.
El texto ensaya argumentos adicionales en su afán de persuadir a la Corte para que tome el caso. Le asegura que se trata de un caso "de enorme importancia" para la comunidad internacional y que si no se evita el curso que se viene prenunciando "tendrá impacto" en las reestructuraciones futuras y en marcha de deudas soberanas.
"Si esto prospera, difícilmente en el futuro algún acreedor soberano aceptará entrar en un canje de deuda" si sabe que después puede obtener todo el respaldo para cobrar todo lo que pretende, dice el texto.
Recuerda también que la convalidación que hasta ahora hizo la Cámara de Nueva York del fallo de Griesa "va en contra de los intereses de Estados Unidos", que se pronunció en contrario, y de lo que sostuvo el FMI, organismo del que Estados Unidos "es el socio más importante". De ese modo, rápidamente -y por primera vez desde que se produjo-, la defensa argentina se apropia del reciente informe del FMI en el que previno que un fallo en contra de la Argentina en este pleito podría tener "impacto" en futuras reestructuraciones de deuda.
Sostiene que todo ese efecto negativo se realizará en beneficio de demandantes cuya reputación pasa a destrozar. Recuerda, por caso, que NML Capital -uno de los promotores del expediente- "es un fondo de riesgo con base en las islas Caimán" que se dedica a comprar bonos baratos para luego "emplear tácticas agresivas" contra los países.
El máximo tribunal norteamericano entra ahora en receso hasta octubre, por lo que no habrá respuesta hasta entonces.

