El dólar avanzó terreno frente al euro después de que la Reserva Federal revisara ayer al alza los tipos de interés en EE UU y de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, ratificara su confianza en que el comportamiento de los precios en la eurozona se moderará en 2005. La FED cumplió anoche con los pronósticos e incrementó en 25 puntos básicos el precio oficial del dinero en EE UU, hasta el 1,75%. Los expertos no descartan que el organismo emisor vuelva a realizar un movimiento de este tipo en cualquiera de las dos reuniones que restan para finalizar el año, después de que el comunicado que acompañó a la decisión del Comité de Mercado Abierto de la FED apenas registrara novedades en relación con el de la última reunión, en la que Alan Greenspan también optó por elevar los tipos de interés.
En cambio, parece mucho menos probable que esto suceda en la eurozona antes de que 2004 toque a su fin. El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, ratificó su confianza en la recuperación económica de la eurozona, en su comparecencia ante el Parlamento Europeo, pero también consideró que la inflación volverá a la zona del 2% que tiene como objetivo el BCE en el transcurso del próximo año.
El miembro del consejo de Gobierno de la entidad Klaus Liebscher aseguró también en una entrevista que la evolución de la economía europea no diferirá en gran parte de las previsiones del BCE. Este factor podría retrasar un posible repunte de los tipos de interés, que algunos expertos vaticinaban para finales de este año pero que la mayoría no esperan hasta la primavera de 2005.
De este modo, los tipos de interés en EE UU se aproximan a los europeos y las previsiones es que los superen en un corto plazo de tiempo, lo que podría jugar a favor del dólar. El euro perdía rápidamente la referencia de 1,23 dólares y se situaba cerca del cierre de la sesión en el entorno de 1,2250 dólares.
El billete verde también avanzó terreno frente al yen después de que el Gobierno japonés admitiera que las exportaciones registraron el crecimiento más bajo desde abril. La segunda economía mundial basa buena parte de su PIB en las ventas en el exterior.