Tras casi diez años de exceso de liquidez, los bancos empiezan a experimentar ahora un nuevo contexto. Los depósitos, que crecían naturalmente por los efectos de una emisión siempre en ascenso -y que llegó a sobrepasar, el año pasado, el 40% anual-, comenzaron a aminorar su ritmo en los últimos meses y terminaron por confirmar, en junio, una caída.
El fenómeno sólo es parecido al que se registró durante la recesión de 2009. Y no sólo obligó a los bancos a aplicar un fuerte ajuste en las tasas de interés que ofrecen a los depositantes, sino que también apuró a la ANSES a devolver el dinero que había retirado recientemente de sus plazos fijos.
El organismo que maneja el dinero de los jubilados ya volvió a colocar al menos el 60% (unos $ 1.200 millones) del total de depósitos que se había llevado. Pero no alcanzó con eso a revertir la tendencia: en lo que va del mes los ahorros del sector privado cayeron en $ 2.000 millones, y las tasas de interés ya se acomodaron por encima del 18% anual en las mesas de dinero.
Los banqueros advierten que el ciclo de crecimiento casi "vegetativo" que percibían sobre su fondeo parece haber terminado. Y esperan por eso que la tasa de interés se ubique en el 20% anual para antes de las elecciones. A la histórica tensión que se produce en los meses preelectorales se le sumará esta vez el esfuerzo del Banco Central por reducir la emisión y ponerle con esto un freno a la estampida del dólar "blue". La suba, de unos 350 puntos básicos desde marzo pasado, es apenas el comienzo de un camino que los propios banqueros prevén irreversiblemente ascendente, y que prevé tasas de interés mayoristas de hasta el 20% anual en las semanas previas a las elecciones de octubre.
En el sector consideran que tanto el "blue", ahora debajo de los $ 8, como los bienes durables, con una inflación del 22% anual, son factores que actúan como un elemento disuasivo para los ahorristas, especialmente los minoristas. Frente a esto, las tasas de interés -las más altas y las menos negativas en términos reales de los últimos 16 meses- parecen ser todavía poco tentadoras. |