La ronda de preguntas en la presentación ante el Consejo de las Américas venía tranquila. Una ejecutiva de Ford incluso invitó a Kirchner a visitar la planta de Pacheco; otra lobista del sector de seguros le preguntó por su interés en el sector, y el presidente respondió que le deseaba "mucho éxito".
Hasta que Gray Newman, director de Economía Global de Morgan Stanley y uno de los más respetados analistas de Wall Street, tomó el micrófono. En un castellano casi perfecto, Newman fue al grano: "Señor Presidente: me gustaría que hablara un poco más sobre el papel que jugará la inversión extranjera en el nuevo modelo, y, segundo: usted habló de que estaba mejorando la calidad institucional. ¿Qué nos puede decir de los cambios en la dirección del Banco Central?".
Era la pregunta que muchos estaban esperando: en Wall Street la salida de Prat-Gay del Banco Central, que se efectivizará hoy jueves, no había caído nada bien. El murmullo entre los asistentes provocó un pequeño titubeo en el Presidente, que primero bromeó por la pregunta, y después comenzó su respuesta por el relevo en el BCRA.
La gestión de Prat-Gay, comenzó señalando, había sido "correctísima". Además, aclaró, su salida no es por un despido, sino que se debe a la expiración de su mandato. Después, en la primera explicación oficial sobre el asunto, ocurrido el viernes pasado, Kirchner dijo: "El presidente (por Prat-Gay) no desaba continuar en el cargo". La respuesta, según contaron dos analistas sentados en la mesa de Newman, no conformó a los asistentes.
Pero hubo más satisfacción con la respuesta sobre el rol de la inversión extranjera en la economía K. "La estamos esperando", dijo Kirchner. "Después del default", completó su respuesta, "puede jugar un papel fundamental". |