Por MATÍAS BARBERÍA - Mercedes Marcó del Pont sorprendió a propios y ajenos. Cuando el viernes pasado se conocieron los últimos datos de emisión monetaria de junio se confirmó que, en el primer semestre, la heterodoxa titular del Banco Central mantuvo a la expansión de la base monetaria en apenas $ 198 millones. Un avance del 0,06%, frente al 155% que creció la disponibilidad dinero en el resto de su gestión.
La casi nula expansión de dinero se explica, casi totalmente, por la sequía de dólares que hizo derrumbar las compras de dólares con las que la entidad nutre a sus reservas, pero en un año caliente a nivel cambiario también es leído como un síntoma de cautela pocas veces visto en la gestión de la funcionaria. Analistas señalan, sin embargo, que de aquí a fin de año se compensará la ortodoxia y que la emisión de dinero volverá a crecer.
Aunque en las últimas semanas los adelantos transitorios y otras emisiones de pesos para financiar al Tesoro comenzaron a aparecer, como primeras muestras de lo que será la segunda mitad del año (estacionalmente expansiva a nivel monetario), los últimos seis meses fueron los de mayor ortodoxia monetaria desde que Marcó del Pont preside la entidad.
En sus primeros cinco meses al frente del BCRA, entre su asunción allá por febrero de 2010 y el cierre de junio de ese año, la maquinita de la entidad imprimió casi $ 6.700 millones de nuevos pesos, una modesta expansión monetaria de sólo el 5,5% del total. En los seis meses siguientes de 2010, la siempre expansiva segunda mitad del año, la economía incorporó ni más ni menos que $ 33.245 millones de nuevos pesos. Un 26% de expansión que cerró al año con un avance del 33% punta a punta.
Esos 11 primeros meses de Marcó del Pont fueron una perfecta muestra de lo que sería su gestión en los años siguientes. En 2011, la base monetaria creció 10% en la primera mitad del año y 26% en la segunda mitad. Un 39% en doce meses. El año pasado, anotó un 9,5% en la primera parte más un 26% en la segunda para cerrar 2012 con un aumento de la base monetaria del 38%.
En esos primeros tres años el dinero disponible en la economía creció 155%. Fueron
$ 186.884 millones los nuevos pesos lanzados al mercado, más del doble de lo que era la base monetaria cuando asumió la actual presidenta del Central:
$ 120.468 millones.
La rareza de un semestre con sólo $ 198 millones nuevos en la calle (monedas, en términos monetarios), se explica por una causa excluyente. Mientras que en la primera mitad de 2012 debió emitir $ 32.300 millones para comprar u$s 7.362 millones, este año cepo endurecido mediante casi no hubo dólares para comprar. La emisión para compra de divisas fue de apenas $ 6.600 millones (compró u$s 1.272 millones).
Se ve que la disparada del blue los preocupó allá por abril y, junto con el movimiento de tasas que llevó a la Badlar al 18%, mostraron una reacción saludable, dijo Luciano Cohan, analista de Elypsis. Ahora, que en el primer semestre crezca poco la base monetaria es normal. Lo que resta por ver es si esto es permanente, ya que en un año electoral va a haber mucha presión para que el BCRA adopte una política expansiva, concluyó.