Cuando convocamos a un CEO para una búsqueda, lo primero que nos preguntan es cuántas acciones les darán, y si pueden cambiar aunque sea una parte del bono de fin de año por mayor cantidad de acciones, explica uno de los headhunters más conocidos de la City porteña, en estricto off the record para no quedar en offside con sus clientes.
Claro que, la condición para que esto se pueda dar, es que la compañía sea extranjera y cotice en bolsa, desde ya. Sino imposible.
Por lo general, un CEO recibe otro sueldo más en acciones del exterior de la empresa donde trabaja, que las va cobrando un 25% por año, a lo largo de cuatro años, como método de retención para que no se vaya. Además, recibe un bono anual por su desempeño, con el cual puede llegar a duplicar su salario. Pero como el bono se cobra en la Argentina en pesos y las acciones en los Estados Unidos en dólares, tratan de negociar que les paguen más en acciones que en bonos.
Esto ocurre tanto para la contratación, para los ajustes de salario, como para la desvinculación. Recientemente desvincularon a un director general que tenía veinte años en una gran compañía. El ejecutivo pidió por todos los medios que le depositaran la indemnización en dólares en una cuenta de los Estados Unidos, para no perder poder adquisitivo en pesos contra la inflación. Pero como en la empresa se negaron a hacerlo, ya que por una cuestión legal les era imposible, el directivo alquiló un galpón y se compró granos de café, porque estudió que ese commodity no se iba a desvalorizar con el tiempo, revela un headhunter.