El costo de vida de un ejecutivo aumentó en junio un 1,47% con respecto a mayo. En la variación de los últimos 12 meses, la inflación para este grupo fue del 25,1%, según surge del relevamiento sobre Canasta de Profesional Ejecutivo (CPE) elaborado por el Centro de Economía Aplicada de la Universidad del CEMA. El incremento interanual se ubicó solamente 2 décimas por debajo del máximo histórico de diciembre de 2012, del 25,3%, de acuerdo con esta medición. "Este alza representa una suba del 0,8% en términos de inflación anual si se la compara con el registro del 24,3% alcanzado en mayo. Es de destacar que, si bien la suba del 1,47% de junio no es particularmente alta cuando se la compara con otros meses, sí lo es cuando se la compara con los guarismos recopilados en junio de 2010, 2011 y 2012 (0,75%, 0,75% y 0,87% respectivamente)", señaló en un comunicado esta casa de estudios.
Además, agrega que si se evalua "el impacto de las diferentes políticas para controlar precios propuestos por el Gobierno parecería ser que los acuerdos originados a principio de año tuvieron un impacto muy superior sobre la CPE que el congelamiento del precio de 500 productos básicos acordado con los principales agentes de comercialización", aunque aclara que "esto es esperable ya que la CPE releva mayoritariamente precios de productos de primeras marcas que no necesariamente figuran en la lista de los 500".
La CPE evalúa el costo de una canasta de consumo representativa para el grupo familiar de un profesional ejecutivo, residente en el área metropolitana del Gran Buenos Aires, cuyo nivel mensual de gasto llegó a $ 33.323 en junio de 2013. El relevamiento de la CPE comienza en marzo de 2008 con un valor de gasto familiar de $ 11.787.
En junio, indumentaria fue el único rubro que registró una baja del 0,54%, luego de 3 meses de fuertes subas donde acumuló un alza cercana al 15%. Todos los capítulos restantes de la canasta registraron movimientos ascendentes. El rubro que lideró las subas fue atención médica y salud, con un alza del 3,4%. "Esta suba se explica principalmente por los aumentos en la medicina prepaga autorizados a fines de mayo y que no habían sido completamente registrados el mes anterior", señaló el informe.
El capítulo de equipamiento y mantenimiento para el hogar aumentó un 2,2% en junio. Alimentos y bebidas registró una suba del 2,13%, a pesar del acuerdo de precios, mientras que esparcimiento marcó un alza del 2,04% impulsado por la llegada de las vacaciones de invierno y es de esperarse que vuelva a subir fuertemente el mes próximo. Por su parte, transporte y comunicaciones aumentó un 1,10%, el cual seguramente será un piso para el aumento en julio ya que nuevamente se registraron subas en los combustibles (el 3% en los combustibles de YPF acompañados luego por las otras marcas).
Los capítulos que menos aumentaron fueron educación (0,14%) y vivienda y servicios básicos (0,16%). "Paradójicamente es este último capítulo uno de los principales responsables de la fuerte suba en la inflación registrada en junio", agrega el CEMA, y detalla que históricamente este capítulo muestra una baja estacional muy marcada en junio. Los registros para los últimos tres años fueron bajas del 3,03%, el 6,22% y el 6,98%. "La moderada, aunque inusual, suba en este rubro se debió a un fuerte aumento en las expensas del 3,5% y a que los servicios de gas y electricidad no experimentaron descensos tan significativos como años anteriores producto de cambios en la estructura tarifaria", detalló.
Para la confección de la CPE se relevan más de 3.000 precios, con una alta concentración en productos de consumo habitual para una familia profesional de clase media, incluyendo primeras marcas y colegios privados, entre otros. Además, se hacen relevamientos en negocios específicos de barrios de ingresos relativamente altos.
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