El stock total de deuda pública aumentó u$s 18.501 millones en 2012, un incremento que se explica por el mayor endeudamiento con los propios organismos estatales, principalmente el Banco Central. Así lo consigna un informe difundido por el IARAF, según el cual un 33% de la deuda del sector público argentino ya estaría en manos del BCRA cuando en 2005 era el 6% y un 16% en el Fondo de Garantía y Sustentabilidad, de la ANSES. Otros organismos estatales y el Banco Nación se llevan un 10%, mientras que los organismos internacionales participan con un 13% y el 29% restante corresponde a deuda con acreedores privados.
En definitiva, actualmente un 58% de la deuda se encuentra en manos del propio Estado, lo que implica que, en buena medida, el Estado se debe a sí mismo. Si bien esto hace que, consolidando toda la deuda del sector público, estos componentes no sean considerados estrictamente una deuda, hay que tener en cuenta que es clave desde el punto de vista práctico que se le paguen estos compromisos al BCRA y al FGS. La contracara de esta situación termina siendo un deterioro progresivo del balance de la autoridad monetaria y del fondo de la ANSeS, apuntan en el IARAF.
La mayor importancia de las propias agencias estatales como acreedoras del endeudamiento argentino se ha acentuado en los últimos años. A fines del 2005, la deuda en manos del sector público representaba sólo el 8% del stock total.