Por Julián Guarino - Es probable que dolarizarse sea, de ahora en más, prácticamente una misión imposible para aquellos acostumbrados a conseguir el billete de Benjamin Franklin mediante operaciones financieras. No obstante, el Gobierno piensa que de esa forma atraerá, finalmente, más dólares. La más conocida era (y es) comprar títulos públicos en bolsa y venderlos contra una cotización en dólares, aquí o en un mercado del exterior. Así, cualquiera podía con pesos comprar bonos y conseguir dólares: sólo había que pagar una cotización implícita entre el bono y el dólar que generalmente se ubicaba cerca del valor del blue. La gran diferencia con respecto al dólar informal era que el contado con liquidación era una vía legal para hacerse de dólares a un valor distinto del oficial. Son dólares de los ahorristas no del Central, los que se vendían por esa vía, pero su utilidad no sólo radicaba en la provisión de billetes: la cotización de ese dólar le servía de referencia al dólar blue. La avanzada del Gobierno apunta a inhibir las operaciones que se realicen con títulos, pero podría inducir también a una anarquía en materia de precios de los cuales se sirve el blue. Como sabe cualquier ciudadano de a pie, el precio es la información vital para aquél que quiera consumir algo. Sin precio, no hay mercado.
El Gobierno busca apuntalar la utilización del Cedin, y, de paso, sumar una restricción más. Quien quiera dólares (argentinos) tendrá, desde ahora, al Cedin como alternativa número uno habrá pocos que quieran arriesgarse al contado con liqui residual y por ende, se espera que crezca la demanda de Cedin. Pero también es esencial hacer una lectura inversa. Si bien con esta medida y las que podrían sobrevenir esta semana en el mismo sentido el Gobierno apunta a consolidar la demanda del Cedin, también, al mismo tiempo, se asegura la entrada de dólares por la única vía que queda disponible (y alternativo) al dólar oficial.
En las últimas semanas, numerosas empresas de porte y con buena relación con el Gobierno que necesitaban traer dólares del exterior para invertir en sus emprendimientos decidieron cambiar de estrategia.
Usualmente esos dólares le eran liquidados al tipo de cambio oficial, es decir, a $ 5,42 por billete. En cambio un nutrido grupo se animó (algunos dicen por recomendación del Gobierno) a traer ese dinero mediante la operación inversa al contado con liquidación: compraban títulos públicos argentinos en dólares en Nueva York y los vendían contra pesos en el mercado oficial. Así, por cada dólar se les liquidaba, en bolsa, un tipo de cambio 40% más alto. En rigor, una de las principales empresas exportadoras del país había comenzado a hacerlo la última semana. El Gobierno habría reparado en ello y la avanzada sobre el contado con liquidación también buscaría bloquear esa operatoria. Así, la única forma de traer dólares que no sea vendérselos al BCRA a $ 5,42 será comprar el Cedin y venderlo en pesos.