En ese entonces, el secretario de Comercio Interior había mandado gente a los cuatro corredores principales para que controlen in situ que no haya operaciones, mientras a las cuevas medianas las llamaba por teléfono, les decía tres palabras en modo imperativo, como si fuera una orden suprema (Hoy no operes) y cortaba, de modo de no llegar siquiera a recibir respuesta alguna. Pero la semana pasada los enviados del funcionario dejaron de ir religiosamente a las oficinas de los corretas (como se llama en la jerga a los mayoristas), quienes desafiaron a Moreno y empezaron a operar con normalidad, aprovechando que el gobierno ahora tiene en la mira a a lo agentes de bolsa.
¿Cuánto tiempo podían estar sin operar, si los mayoristas tienen una estructura de 30 empleados y costos fijos de u$s 40.000 mensuales? Encima, tenían órdenes de grandes empresas por u$s 100.000 y u$s 200.000 paradas, que en algún momento tenían que efectivizarlas.
El target del comprador del billete son las constructoras, firmas vinculadas al gobierno nacional y otras que hacen obra pública para la ciudad, que luego mandan esos billetes por cable (como se llama a la transferencia al exterior) que hoy está en los niveles mínimos, ya que sale sólo entre el 1,5% y el 2%, lo mismo que traer plata al país. Otro de los compradores habituales son los textiles de Once, que necesitan para las importaciones, aunque cuando el dólar sube éstos se retiran, ya que prefieren comprar muy seguido, pero no de forma alocada, para evitar pagar sobreprecios.
Necesitábamos laburar, ya no podíamos aguantar más tiempo con gastos fijos y sin que entrara nada, es la explicación que se escucha en las grandes mesas, menos temorosas de Moreno.
Y cuando uno de los corretas sale a vender billetes a las cuevas, salen los otros también. Otro de los sintomas que se ve es la escasez de pesos, en parte por el allanamiento a Alhec Tour, sindicada como la financiera de la AFA, que según cuentan inyectaba unos $ 100 millones diarios a la plaza. Hace mucho que no veía esta escalada del billete: hoy no me llamó nadie para venderme un solo dólar, reveló ayer un cuevero. ¿Qué puede pasar con la cotizacipíon del blue? El billete siempre se va para arriba, aseguran. Entre los arbolitos de Florida se operó con normalidad, sin presencia de inspectores: Mejor no lo pongas porque sino mañana vienen, alertó uno.