La estacionalidad que muestra el dólar blue se vió reforzada por las nuevas medidas represivas a la compra de divisas que surgieron desde despachos oficiales.
Luego de que el dólar en el mercado paralelo ganara 40 centavos en las cuatro ruedas de la semana pasada, llamados desde despachos oficiales a sociedades de Bolsa y bancos ordenaron frenar las ventas de bonos soberanos contra dólares tanto en el mercado local como en el exterior.
Desde la imposición del cepo cambiario, la obtención de dólares a través de la compra de bonos con pesos y su venta contra dólares entró en apogeo, como una manera de ahorrar en divisas sin recurrir al mercado negro.
Esta especie de norma informal nada quedó por escrito fue acatada de inmediato por los operadores, con lo cual se cerró otra puerta al acceso a divisas en blanco al tipo de cambio paralelo.
El blue sigue -con cierto rezago- al dólar bolsa (y, ajustando por la prima de fuga, también al contado con liquidación). En otras palabras, el blue y el dólar bolsa son sustitutos imperfectos, de modo que cuando una de estas vías está inhibida es de esperar congestión en la otra -como se refleja en la renovada presión sobre el blue, justo cuando sube estacionalmente la demanda de dólar billete por el efecto estacional de aguinaldo y vacaciones, explicó un informe de Elypsis distribuido ayer. En suma, nuevamente el gobierno, en vez de suavizar la estacionalidad del mercado de divisas para consolidar la estabilidad del blue en las últimas semanas, la exacerbó, agregó el reporte de la consultora dirigida por Eduardo Levy Yeyati.
El bloqueo a la compra de dólares a través de bonos sobrecargó las otras vías de acceder al dólar billete. Por un lado, la compra de bonos en dólares cortos es decir, que vencen dentro de poco para sentarse a esperar el vencimiento y hacerse de los billetes (ver aparte) se duplicó en pocos días.
Por el otro, la demanda en el mercado informal también se disparó.
Ayer, el blue llegó a los $ 9,10 pasado el mediodía, según las puntas vendedoras que informaban algunas de las cuevas mayoristas, antes de aflojar más tarde.
La sensación es la de que perdimos referencias, la verdad es que a $ 9,10 pocos estuvieron dispuestos a pagar y el precio se acomodó a la baja solo, pero la propia baja también quitó oferta del mercado, dijo un operador.
Sobre el final de la tarde, cueveros y arbolitos aseguraban que las principales casas del mercado informal se habían corrido del mercado por amenazas telefónicas, que se atribuían a funcionarios gubernamentales.
Con la suba de ayer, la brecha entre el dólar paralelo y el oficial volvió al 62%.
El blue ganó 10% en lo que va del mes y tocó su valor del 15 de mayo pasado, cuando la ofensiva oficial que llevó al paralelo a $ 7,93 recién llevaba una semana de vida.
Acelera el oficial
El Banco Central dejó que la divisa estadounidense se deslizara otro medio centavo ayer, en una rueda en la que se mostró muy activo con compras y ventas, pero en la que no logró sumar divisas para sostener su nivel de reservas. El mayorista quedó en $ 5,445 para la venta y gana 1,07% en el mes.