Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- En un paso inédito, el Fondo Monetario Internacional (FMI) está dispuesto como institución a interceder en favor de la Argentina ante la Corte Suprema de los Estados Unidos en la disputa que mantiene con los llamados "fondos buitre", ante la convicción de que un fallo adverso al país sería "perjudicial" para otros procesos de reestructuración de deuda. Según recogió LA NACION, la posición del Fondo fue anticipada a las partes en disputa. La iniciativa refleja una decisión política de su directora gerente, Christine Lagarde, que, sin embargo, deberá ser aprobada antes por el directorio de la entidad. Se dan en ese proceso dos paradojas. Por un lado, que no hay mucho tiempo. De acuerdo con los plazos procesales, quienes quieran abogar a favor de la Argentina sólo tienen plazo hasta el próximo viernes 26. Por el otro, el directorio que debe aprobar el apoyo es el mismo que tiene pendiente la posibilidad de una nueva sanción, luego de que, en febrero pasado, le aplicara el inédito recurso de una "moción de censura" por falsear las estadísticas públicas. "Esto es una prueba de que la posición del Fondo no tendría nada que ver con la Argentina en sí, sino, más bien, con el impacto que un fallo adverso podría tener en otros procesos de reestructuración de deuda", indicaron a LA NACION fuentes cercanas al proceso. De hecho, la argumentación iría en la misma tónica del documento interno que el FMI publicó en mayo último, en el que, al abordar por primera vez el caso de la disputa legal de la Argentina, previno sobre los efectos nocivos de un eventual fallo en contra. Consultado al respecto, el FMI se abstuvo de hacer comentarios. La idea, sin embargo, trascendió entre quienes siguen el caso y generó malestar entre los grupos de lobby que, en esta ciudad, buscan que la Argentina sea sancionada por su "inconducta financiera". Entre ellos, la American Task Force Argentina (ATFA), para la que un paso de esa naturaleza por parte de Lagarde no es procedente. "Esto sería un giro sin precedente y fuera de lugar", opinó el secretario ejecutivo de la entidad, Robert Raben. "No se entiende este movimiento a favor de un país que ha violado numerosos fallos de la justicia norteamericana y que ha sido sancionado por el mismo FMI", añadió. En un documento de 49 páginas, sólo una refiere específicamente a las eventuales derivaciones de un fallo que ratifique la necesidad de pago total a los llamados holdouts , y entre aquéllas señala la de otorgar "mayores ventajas y más poder" a los tenedores de bonos que no ingresaron en los procesos de canje, lo que desalentaría futuras operaciones de ese tipo. Por el contrario, el documento de los expertos del FMI entiende que un desenlace judicial de ese tipo "haría que los holdouts se multipliquen y que los acreedores, que de otra manera están inclinados a acordar una reestructuración, sean menos proclives a hacerlo". En enero pasado, la ex subdirectora del Fondo Anne Krueger presentó un recurso en similar sentido, pero con enormes diferencias. Primero, porque lo hizo a título personal, como "experta en procesos de deuda", y segundo, porque lo hizo ante la Cámara de Apelaciones y no ante la Corte Suprema. La apuesta de Lagarde, por tanto, es diferente por su carácter institucional y por la instancia definitiva en la que se podría jugar. También, por el antecedente llamativo de que es la misma entidad y la misma conducción que decidió un castigo inédito a nuestro país. La posible presentación se enmarca en la disputa que la Argentina mantiene con los fondos de inversión NML Capital y Aurelius Management. El país ya tiene un fallo adverso del juez Thomas Griesa, pero sus efectos operativos están suspendidos por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que debe expedirse al respecto en cualquier momento.. |