Por MARIANO GORODISCH - La Argentina es uno de los países que más uso de Internet tiene: cuatro horas más que el promedio global. Esa fue la razón por la cual Forex (Foreign Exchange) decidió instalarse en la Argentina para poder operar en el mercado mundial de divisas, ya que cuanto más se navega por la web, más se tradea.
En este mercado se comercia por Internet las 24 horas y se maneja cada día lo mismo que en Wall Street por mes: casi u$s 4.000 billones.
El 29 de julio abre sus oficinas en Buenos Aires y, una vez que se pueda operar en pesos (el mínimo será de $ 1.500), se podrá comprar divisas con tarjeta de crédito al precio oficial más el 20%, aunque luego de unas semanas (O de unos días, o de unos meses) la ganancia, si la hay, se depositará en la tarjeta del usuario al cambio oficial del momento en que se venda.
Quienes invierten en el Forex lo hacen por montos promedio de u$s 300, aunque hay valores mucho más altos. Pagando en pesos u otro medio de pago se empieza a operar creando una cuenta donde se acredita la moneda elegida, para luego comprar y vender divisas online las veces que se quiera. El dinero se retira en la misma moneda y medio por el cual se pagó, explica el presidente de Forex Buenos Aires, Frank Thermitus.
Por esto hay que destacar que no se trata de una compra de divisas ni un mecanismo para intentar violar las regulaciones cambiarias, señala.
¿Por qué tener una cuenta en Forex Buenos Aires y no en el exterior? La ventaja es que somos locales, podemos ayudar a entender el mercado e informar para tener mejores decisiones a la hora de operar. Y también estamos tratando de que la gente de Argentina pueda abrir cuentas con pesos. Cualquier persona en el exterior o con cuenta afuera puede abrir una cuenta en Forex Buenos Aires y no tener que pagar ese 20% de recargo de la AFIP y disfrutar de las mismas ventajas, comentan en la empresa.
Forex opera las 24 horas del día, excepto los fines de semana, y al no estar centralizado no existe una única cotización para las divisas negociadas, sino que depende de los agentes participantes. Funciona como una red electrónica global de bancos, instituciones financieras y operadores individuales dedicados a compra o venta de divisas.