Por MARIANO GORODISCH - Como el ahorrista individual se pregunta dónde pone la plata, las empresas tienen la misma incógnita. En especial las multinacionales, que no pueden enviar sus utilidades al exterior, aunque no exista ninguna norma escrita al respecto. Pero nadie quiere enfrentarse con el gobierno, a excepción de Juan José Aranguren, presidente de Shell, que libró un sinfín de batallas hasta lograr su objetivo de mandar las remesas.
¿Qué hacen entonces todas las demás compañías con ese excedente de liquidez? Hay cotizantes que salen a recomprar sus propias acciones en Bolsa, hay bancos que invierten en bienes raíces al construir sus torres para albergar a los edificios centrales, otros que compran las sucursales que antes alquilaban (lo contrario de lo que indica el mandamiento corporativo), o que se expanden e inauguran nuevos locales.
Claro que no lo hacen porque vean un contexto de clima de negocios favorable, sino que usan a los ladrillos como resguardo de valor y, de paso, pueden demostrar que están alineados con el gobierno, cuando en realidad lo que más desearían es poder remesar dividendos a la matriz. La ventaja de invertir en inmuebles es que los valuás al dólar oficial de hoy, de modo de proteger tu inversión en divisas ante una posible devaluación post-electoral, revelan en el mercado.
Hasta ahora, muchas multinacionales usaban el contado con liquidación para mandar sus utilidades en cuentagotas, paro no despertar la perdiz, pero ahora el gobierno está frenando la operatoria. Además, con ese mecanismo se castigaba al cuadro de resultado, porque el balance en dólares sufría una pérdida del 60%, que es la brecha entre la divisa oficial y el precio del CCL. Otra alternativa que están utilizando muchas multis de consumo masivo, laboratorios, energéticas y tabacaleras es armar centros de servicios compartidos, donde realizan los procedimientos y operaciones financieras para todas las filiales de América latina. Abarca los procesos contables, de cuentas a pagar y a cobrar de manera centralizada. Al estandarizar procesos, se logra reducir costos y generar eficiencia, revelan quienes lo hacen.
Estos centros de servicios no sólo se encuentran radicados en la Argentina, sino también en Costa Rica, por encontrarse ubicada cerca de los Estados Unidos, tener costos laborales bajos y mano de obra calificada. Otro de los destinos del dinero suele ser la renovación del parque tecnológico, porque también es un activo que conserva su valor en moneda dura. Durante 2012 el gobierno kirchnerista autorizó que se giraran solamente u$s 253 millones en concepto de utilidades, contra u$s 4.495 millones que se habían remitido durante 2011.