Por: Jorge G. Herrera -a La balanza comercial de junio arrojó un superávit de u$s 1.155 millones, lo que representa un aumento del 27% interanual. Según datos difundidos ayer por el INDEC esto se explica por el aumento del 8% interanual (6% por cantidades y 2% por precios) de las exportaciones a u$s 7.551 millones mientras que las importaciones lo hicieron un 5% interanual (4% cantidades y 1% precios) a u$s 6.396 millones. Un dato alentador proviene del comportamiento de las cantidades exportadas que por segundo mes consecutivo registran un incremento (se destacan automóviles, maíz y cobre).
El saldo del primer semestre del año marca un superávit de u$s 4.954 millones, esto implica una disminución interanual del 25,5%. Esta caída, que equivale a unos u$s 1.698 millones, que es casi un 85% de los u$s 2.000 millones sobreestimados por el Gobierno originalmente para este año. Esto también, en parte, ha dado lugar a la profundización de los controles cambiarios, del cepo y las restricciones a las importaciones. Todo ello en un contexto de pérdida de reservas del BCRA. Sin embargo el balance de la primera parte del año muestra que las exportaciones que totalizaron u$s 40.921 millones crecieron (un 5%) casi la mitad de lo que lo hicieron las importaciones que ascendieron a u$s 35.967 millones, esto es un 11% más que un año atrás.
Pero sin duda, más allá de la buena performance de las exportaciones totales y del superávit en su conjunto, la mala noticia proviene del sector energético que registra en el primer semestre un desequilibrio de u$s 3.247 millones y esto equivale al 65,5% del superávit total del semestre.
En los primeros seis meses de 2013 las exportaciones que más crecieron fueron los productos primarios, un 20%, por efecto de un 14% vía precios y 6% por cantidades; seguidos por las manufacturas de origen industrial con un 4% gracias al incremento del 6% en las cantidades (sobre todo autos, y con destino a Brasil) que compensó la caída del 2% en los precios. Tanto las cantidades de las ventas externas de manufacturas de origen agropecuario como las de combustibles y energía registran caídas del 5% y 12% respectivamente. Mientras que por el lado de las importaciones, no sorprende que combustibles y energía sean los rubros que experimentan el mayor crecimiento de las cantidades con un 29% superando ampliamente la caída de los precios de un 5%. En segundo lugar se destacan las compras de vehículos automotores de pasajeros con un aumento del 20%, luego bienes de capital con un 17% más vía cantidades y piezas y accesorios para bienes de capital con un 13%.
Tampoco debería extrañar la abrupta caída de las exportaciones de trigo (que era el segundo producto primario más vendido al exterior) por más de u$s 1.000 millones en el semestre. Obviamente también cayeron las ventas de harina de trigo. La contracara es el fuerte aumento de las exportaciones de maíz, por más de u$s 1.500 millones, de autos y ómnibus por u$s 1.200 millones, porotos de soja por casi u$s 600 millones y la cebada u$s 252 millones. Junto al trigo, se derrumbaron las ventas de biodiésel, casi u$s 670 millones y las naftas por u$s 273 millones.
En relación con los principales socios comerciales, en el semestre el Mercosur lidera con un 56% del intercambio general, seguido de Asia con el 33%, la Unión Europea con un 31% y el Nafta con 23% (con estos dos últimos, la Argentina tuvo déficit en el semestre).
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