La AFIP está utilizando la capacidad de su poderosa base de datos como principal herramienta de persuasión para aquellos contribuyentes que están en falta. Ricardo Echegaray, titular del organismo, reveló ayer que distribuirán unas 30.000 cartas a personas cuyos movimientos bancarios difieren con los datos de sus declaraciones juradas. Pero no solo eso: también partieron otros 300.000 avisos inductivos para contactar a aquellos que podrían beneficiarse con el blanqueo de capitales.
El jefe de la Administración General de Ingresos Públicos dijo además que en un cruce de datos con otros países se detectaron unas 700 sociedades con algún socio argentino que tampoco fueron informadas en las declaraciones.
Hemos cruzado algunos datos y detectamos irregularidades en los fondos existentes en unas 30.000 cuentas bancarias en comparación con los ingresos declarados. Consecuentemente iniciamos una inspección electrónica y avanzaremos en el proceso de ajuste, indicó Echegaray.
Al firmar un convenio con la Aduana de Angola, el funcionario confirmó que agregó que falta poco para completar un acuerdo de intercambio de datos fiscales con Suiza. También informó que se están renegociando los convenios con Alemania y Austria.