Por Florencia Donovan - La desesperación del Gobierno por hacerse de dólares ayuda a que, a veces, las empresas terminen consiguiendo lo impensable como, por ejemplo, que el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, les habilite a girar dividendos al extranjero. De hecho, según confirmaron a LA NACION diversas fuentes del sector financiero y del corporativo, son más las empresas que están pudiendo este año girar utilidades al exterior, con respecto a lo que fue 2012. Se trata, en todos los casos, de compañías que tienen balanzas comerciales altamente positivas o que colaboraron con algún pedido que les hizo el Gobierno. "Hay de todos los rubros", dijo una fuente del sector financiero, que pidió no ser identificada. "Se pasó de una seudoprohibición total el año pasado a una cierta flexibilización. Pero esto es sólo porque las empresas generadoras de dólares son cada vez menos, con lo cual tienen más poder de negociación. Es cierto que el Gobierno tiene más escasez de dólares, pero también hay una mayor concentración de quienes los pueden generar", explicó. El balance cambiario al primer trimestre del año que publica el Banco Central (BCRA) da cuenta de esta pequeñísima ventana que se abrió para algunas compañías. En el primer trimestre del año, se giraron utilidades por US$ 153 millones, contra los apenas US$ 45 millones que se habilitaron a transferir en igual período de 2012. En todo el año pasado, de hecho, las empresas habían podido enviar a sus accionistas en el exterior sólo US$ 253 millones en concepto de utilidades. En rigor, salvo en los casos de los bancos y de las empresas de hidrocarburos, no existe una ley que prohíba a las empresas girar utilidades. Todo lo contrario. Según coinciden los especialistas legales, la norma habilita expresamente a las compañías a transferir dividendos, una vez que tienen su balance cerrado y auditado, y cumplen con las presentaciones de rutina en el banco. Claro que, en la práctica, son pocas las empresas -y sobre todo los bancos- que se animan a pasar por alto la directiva que Moreno trasladó al BCRA y que hace meses pesa como ley en el sector corporativo. Pero también existe un grupo de compañías que, según confió otra fuente, se envalentonaron tras difundirse que Shell había logrado, escribano mediante, sacar US$ 20 millones entre diciembre y marzo pasados, y solicitaron hacer lo mismo. Y es que, en el primer año del cepo, muchas casas matrices aceptaron la explicación de sus filiales, pero ya con 18 meses de vigencia la presión de afuera para enviar dividendos va aumentando. "No fue un proceso de un día para el otro", admitió a LA NACION el asesor legal de algunas de esas compañías. "Pero sí pudieron sacar. Son empresas netamente exportadoras que ingresaron una cantidad de dólares muy superior a la que luego pidieron girar como dividendos. Los giros fueron en todos los casos de menos de US$ 500.000", detalló la fuente, que aclaró que aquellas compañías que no acreditan ingresos de divisas siguen teniendo sus operaciones "cajoneadas". Según el BCRA, en el primer trimestre las empresas del sector petrolero pudieron girar un total de US$ 18 millones, mientras que las de la industria química, de caucho y plástico sacaron US$ 1 millón; las del sector textil y curtidos, US$ 8 millones; las de metales comunes, US$ 1 millón; las de alimentos y bebidas, US$ 3 millones; las de maquinarias y equipos, US$ 1 millón; las de agro, US$ 1 millón; las de comercio, US$ 4 millones; las del sector financiero, US$ 2 millones, y las del rubro "otros", US$ 112 millones. "Hay algún caso de empresas que pudieron sacar gracias a que colaboraron con el Gobierno trayendo barcos de gas. Favor con favor se paga", deslizó una fuente. Aunque mejor que la de 2012, los US$ 153 millones que se giraron a comienzos de año es una cifra ínfima con respecto a lo que se autorizaba a salir en años en los que el cepo no estaba en vigor. Entonces, las transferencias superaban los US$ 4000 millones al año.. |