Por Javier Blanco - La base monetaria (BM) se amplió en $ 19.700 millones en lo que va de julio, lo que equivale a decir que trepó 5 por ciento en pocos días. En igual período de 2012 ese crecimiento había sido de $ 8100 millones, es decir, la oferta de dinero saltó 143 por ciento de un año a otro. "El BCRA expandió 2100 millones de pesos por el pago de instrumentos de absorción no renovados (letras y notas), financió al Tesoro directamente por otros 4600 millones y el Banco Nación retiró pases por unos 6000 millones de pesos", contabilizó el economista Nicolás Dujvone. "Si bien distinguir la oferta de la demanda de dinero es un arte bastante difícil, lo visto en la primera parte de julio nos lleva a pensar que en el aumento cercano a los 20.000 millones de pesos que muestra la BM hay mucha oferta y no sólo por la demanda que generan el medio aguinaldo y las vacaciones", observó. Se trató de una expansión que en la jerga oficial definirían como "fifty/fifty": la mitad del crecimiento se debió a dinero que fue a poder del público (en un mes marcado por la erogaciones extras que supone el pago del medio aguinaldo) y la otra mitad al sector público, básicamente por lo que se emitió para que el Tesoro Nacional cubra su déficit. Todo tiende a ratificar que con Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA, el ritmo que lleve la oferta de pesos lo marcarán las necesidades de financiamiento del sector público. De hecho, los crecientes giros del BCRA que tienen al Tesoro como destino se han hecho costumbre en los últimos años. Y julio marca el comienzo de lo que, entre los analistas, ya consideran la "temporada alta" de emisión para tapar el déficit fiscal, aunque se la disfrace con otros fines. "La política fiscal casi siempre es neutra en términos monetarios en la primera mitad del año, pero se acelera en los últimos meses. Y este año va a arrancar antes por el objetivo electoral", advierten desde hace días los informes que llegan a las empresas y alertan tanto sobre una probable aceleración inflacionaria como sobre nuevos picos de presión en el frente cambiario. La experiencia de 2012 muestra que la expansión monetaria generada por el financiamiento del BCRA al Tesoro totalizó $ 47.500 millones y el 92% de ese total fueron transferencias realizadas en la segunda mitad del año. Fueron unos $ 14.000 millones adicionales respecto de un déficit fiscal ajustado para este año que totalizó los $ 33.000 millones. "Si este año mantuviera un patrón parecido, con un déficit primario ajustado proyectado hacia los $ 71.000 millones se emitirían en el año unos $ 95.000 millones, de los cuales restarían unos $ 78.000 millones, es decir, unos $ 13.000 millones por mes que, implica una expansión por déficit sin esterilizar a un ritmo del 4% mensual" estimó hace días Dujovne al hacer un ejercicio sobre la evolución de la base monetaria. Para tener dimensión del envión que supone sólo hay que ver que el ritmo de expansión durante el primer semestre promedió los $ 1000 millones/mes. El estudio Bein & Asociados, en un ejercicio similar, coincide en que la moderación monetaria observada hasta junio ya es parte del pasado. "Difícilmente se repita en lo que resta del año", sostiene en su último informe mensual. La consultora proyecta distintos escenarios. Uno moderado, que va de un aumento del gasto público acelerándose al 35% anual en la segunda mitad del año mientras los ingresos tributarios crecen al 29%, "consistente con un déficit primario de $ 5800 millones incluyendo transferencias del BCRA y la Anses". En ese caso la expansión de la BM ascendería a $ 63.400 millones y "el impacto del sector público sobre ella sería de sólo el 20 por ciento". "Pero si la política pretende seguir impulsando el gasto las necesidades serán mucho mayores", advierte enseguida.. |