Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) apeló ayer, una vez más, al argumento sobre la necesaria "neutralidad en una disputa" entre países miembros para explicar el abrupto giro en el litigio de la Argentina con los "fondos buitre", pero muchos expertos ponen en duda la validez de esa explicación. "El Fondo tiene el deber de neutralidad en disputas que involucran a gobiernos de sus países miembro", subrayó uno de sus voceros, Bill Murray, en rueda de prensa. Lo hizo al contestar, una vez más, preguntas sobre las razones que llevaron a que la directora del organismo, Christine Lagarde, desistiera de su idea original de presentar un recurso ante la Corte Suprema (amicus curiae) para apoyar el pedido de la Argentina de que su disputa con los acreedores sea escuchada por ese máximo tribunal. El cambio de criterio se produjo el martes, en una reunión informal de directorio y luego de que Estados Unidos hiciera pública su decisión de "oponerse" a que el FMI presente "en esta etapa" un recurso de esa naturaleza. En la habitual rueda de prensa quincenal del organismo, el tema volvió a la mesa. "No se consideró adecuado seguir adelante sin el respaldo de Washington porque el Fondo tiene el deber de ser neutral en disputas que involucran a países miembros", dijo Murray. Pero su argumentación no fue generalizadamente aceptada. "Lo que hay aquí no es una disputa entre gobiernos, sino un litigio entre un país miembro (la Argentina) y sus acreedores privados", terció Anna Gelpern, de la American University, que viene siguiendo el caso. Coincidió el abogado Eugenio Bruno, junto con otros expertos. El vocero Murray insistió luego en que, además, presentar un amicus ante la Corte norteamericana sin el apoyo de los Estados Unidos "podría menoscabar su eficacia", dijo. No hubo muchas más precisiones. Expertos locales consideran que uno de los riesgos que corría el Fondo era ser objeto de reproches legislativos en el sentido de intentar "inmiscuirse" en la justicia norteamericana. "Hay que imaginarse al Fondo utilizando el sistema legal norteamericano para ir en contra de inversores norteamericanos y en contra del criterio de oportunidad de su gobierno", describió una de las fuentes consultadas por LA NACION. "Imagino la reacción que eso podría tener en algunos sectores del Congreso", ironizó luego. Por medio de voceros oficiosos, el Gobierno hizo ayer explícita la posibilidad de intervenir ante la Corte "si es invitado a hacerlo". Si el tribunal decide considerar el pedido de la Argentina es altamente probable que pida opinión al Departamento del Tesoro. Diferente es el caso del FMI, ya que algunos expertos consideran que, con su súbita negativa a presentarse en forma voluntaria ante la Corte, pierde posibilidades de participar en el futuro.. |