Por Javier Blanco - Las reuniones de los bancos centrales de Estados Unidos y Europa, previstas para esta semana, y la definición de nuevas reglas de juego en la plaza local, que se presentarán mañana en el acto por un nuevo aniversario de la Bolsa de Comercio porteña, parecen haberse combinado ayer para poner más cautelosos a los inversores.
En el primer caso, porque, aunque nadie espera sorpresas, lo que digan la Fed y el BCE puede provocar reacomodamientos y arbitrajes entre el dólar y el euro, lo que afectaría la valorización de los activos a uno y otro lado del Atlántico. En el segundo, porque a esa conmemoración se llega con una paz forzada por las fuertes presiones que desplegó el Gobierno para tratar de acotar las operaciones bursátiles que sirven para arbitrar monedas, en un intento desesperado (y hasta ahora, nada feliz) de imponer el Cedin como un cuasi dólar.
En este marco, Wall Street se movió con tendencia bajista (sus índices cayeron de 0,2 a 0,4%), a la espera de señales macro en una jornada en la que se supo que las ventas de viviendas en junio habían caído 0,4%, aunque se esperaba una baja mucho mayor (del 1,7%) tras haber tocado su nivel más alto en seis meses.
Aquí, en tanto, el Merval retrocedió 1,1%, golpeado por tomas de ganancias en el sector petrolero y bajas en el energético, en rueda de mínimos negocios con acciones. A contramano del mercado se movió Siderar ( 3,2%), luego de haber informado que sus ganancias se duplicaron en el primer semestre: de $ 373,2 millones a $ 749,7 millones en un año.
Entre los bonos de la deuda los cierres fueron mixtos, sin importar la moneda de denominación.
- 3,2%
de acero
Avanzó ayer Siderar, al duplicar sus ganancias en el primer semestre del año respecto de igual lapso de 2012
- "Las reuniones de los bancos centrales no son importantes por lo que van a
hacer, sino por lo que van a decir"
Luis Palma Cané , aludiendo a que las reuniones de la Fed y el BCE de esta semana condicionarán a los mercados

