LAS COMPAÑÍAS QUIEREN SABER QUÉ HARA EL GOBIERNO EN EL CORTO Y MEDIANO PLAZO La Argentina se destacó como el país donde más cayó el apoyo popular a la economía de mercado y se mira con más desconfianza a las empresas multinacionales. La "incertidumbre política", algo que las empresas, los inversores y los organismos multilaterales suelen señalar como un problema del gobierno de Néstor Kirchner, es la principal preocupación a la hora de decidir una inversión, reveló el Banco Mundial en el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2005. La presentación del documento tuvo como principal característica sumarse a las críticas sobre el desempeño económico de la Argentina en los noventa, al que caracterizó como desigual, concentrado en pocos sectores e insuficiente para reducir la pobreza y sentar las bases de un crecimiento a largo plazo.
El informe y sus exponentes –Francois Bourguignon, economista jefe del BM, Warrick Smith, autor del reporte, y Michael Klein, economista jefe de la Corporación Financiera Internacional (CFI), el brazo del BM que atiende al sector privado– apuntaron a la "incertidumbre política" como condicionante de la inversión. "La incertidumbre es básicamente no saber qué es lo próximo que hará el Gobierno", explicó Smith. Tan importante es, enfatizó, que mejorando sólo ese aspecto la inversión en cualquier país en desarrollo sería 30% más alta de lo que es.
Los tres expositores coincidieron además en que la Argentina no hizo en la década del ’90 los cambios microeconómicos necesarios para mejorar el clima de inversión. En esos cambios, el BM incluye desde cuestiones como el procedimiento para registrar empresas y ejecutar deudas judiciales, hasta la independencia y calidad de la justicia y el combate a la corrupción.
Según Klein, América latina y Africa son las dos regiones del mundo con peor clima de inversión. Y si la moda política es culpar de los problemas a las "reformas neoliberales, anglosajonas", dijo irónico, entonces deberían mirar a los países escandinavos, que a fines de los ochenta y principios de los noventa, tras sufrir varias crisis, flexibilizaron sus instituciones y regulaciones para mejorar los derechos de propiedad y el clima de inversión, con muy buenos resultados.
Noruega, por caso, tiene el sistema de registro de propiedad más eficiente del mundo. Dinamarca lideró en simplificación y flexibilización de normas laborales. Y todos esos países modificaron sus sistemas de seguridad social de modo de incentivar la búsqueda de empleo.
Otra conclusión que emerge del informe es el absoluto fracaso de América latina para reducir la pobreza. Entre 1981 y 2001 en América latina la reducción fue nula. A su vez, dentro de la región, la Argentina se destaca como uno de los países en los que hubo una mayor caída del ingreso por habitante y del apoyo popular a la "economía de mercado" y en donde la gente mira con más desconfianza a las empresas multinacionales.
Entre 1998 y 2002, sólo en México y Nicaragua aumentó el apoyo a la "economía de mercado". En ese período, la Argentina es el país de mayor caída del ingreso por habitante y el quinto (detrás de El Salvador, Colombia, Ecuador y Perú) en la disminución del entusiasmo pro-mercado.
A su vez, sobre 26 países en desarrollo de distintas regiones del mundo, la Argentina es donde se verifica un menor apoyo al "comercio y los negocios internacionales" y el segundo más bajo (sólo superado por la República Checa) en cuanto a la confianza en las "grandes corporaciones". |