La moneda brasileña, que se revalorizó un 25% en los últimos diez años, es una de las más inestables del mundo detrás de Turquía, India y Africa del Sur, de acuerdo con un análisis que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) del comportamiento que tuvo el real durante los últimos tres años.
Según el organismo, la divisa está sobrevaluada entre un 10 y 15% en relación a los valores promedios de 2012.
En el informe, los técnicos del del FMI preveen que las oscilaciones de las monedas van a continuar continuar mientras que los fujos de capital internacionales sean volátiles. Además, el documento apuntó que los países emergentes seguirán enfrentando la abrupta reversión de estos flujos.
En un apartado específico acerca de Brasil, el FMI analiza algunos indicadores de las cuentas externas del país. Sobre las reservas internacionales, los técnicos llegaron a la conclusión de que las arcas del Banco Central alcanzaron niveles más que suficientes y no hay necedidad de que la entidad monetaria acumule más dinero con fines preventivos.
Los economistas del FMI sugieren que Brasil deberá emplear esfuerzos adicionales para aumentar el ahorro nacional, incluyendo los avances en el fortalecimiento de la seguridad y los cambios en la estructura del gasto público de consumo a la inversión.
En este escenario, muchos de los problemas que aparecieron en 2012 aún están presentes y se espera que aparezcan nuevas cuestiones, como el retiro del estímulo monetario en los Estados Unidos.
El FMI además sostiene que el riesgo de reversión de los flujos de capital es un desafío adicional para los emergentes. El documento señala que en los últimos años el acceso fácil a los recursos externos hizo que muchas empresas piden prestado a niveles alarmantes y ahora queden expuestas a una posición de mayor vulnerabilidad.