Empieza a ver un trade off entre el inversor institucional y el que busca billetes, contó el gerente financiero de una aseguradora que prefirió no ser nombrado. Nos vamos a ir todos al Boden 15 y Bonar 10. No puedo hacer nada con los billetes, así que los últimos 30 o 45 días antes del vencimiento el bono empieza a cambiar de manos, explicó.
La migración empezó a fines de la semana pasada, entre empresas de menor tamaño, y ayer se sumaron fondos comunes de inversión y compañías de peso para virar su cartera hacia el riesgo argentino pero de plazo más largo, lo que se materializará a fin de esta semana: ayer en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se negociaron en Bonar VII unos 94 millones de dólares y en RO15 287,34 millones de dólares. En la última semana el volumen creció un 60%. Muchas empresas y fondos prefirieron vender ayer que el dólar implícito subió 14 centavos a $ 8,63, antes de que al gobierno se le ocurra bajarlo nuevamente mediante la venta de bonos en manos oficiales.
Vendieron grandes cantidades para ir directo al siguiente vencimiento, contó un asesor financiero que pidió no ser nombrado. Prefieren arriesgarse con un cupón y no con la amortización del título, agregó. Así el precio del Boden 15 subió 1,35% a$ 827,5 en la Bolsa.
Sucede que a muchas compañías no les conviene cobrar los billetes y registrar una pérdida en sus balances, que hoy es del 55%, entre la cotización oficial y el valor al que contabilizan los bonos en dólares, si los mantienen en cartera. Además, localmente, no saben si a la fecha de vencimiento podrán pasarlos a pesos en la Bolsa, ya que están restringidas de palabra las operaciones C y D con bonos desde el 15 de julio pasado, y no pueden utilizar los billetes para comprar otros valores.
El valor se sostiene, sin embargo, por las fuertes compras: subió 1,54% ayer, hasta $ 891,5 porque es la forma legal que la contraparte compradora encuentra para hacerse de dólares, lo que deriva en un rendimiento negativo (-0,48%) al vencimiento.
Es que muchos individuos pueden obtener billetes con los u$s 103,5 que pagará el bono el 12 de septiembre próximo. El Bonar VII es para un inversor mediano o chico que quiere dolarizar sus ahorros, explicó Mauro Morelli, analista de Mercados Financieros de Rava.
Otros inversores medianos prevén girar el título a Nueva York, cobrarlo en esa plaza y utilizar la amortización para comprar también el Boden 15 pero más barato, ya que allí opera con mayor liquidez.
También para pagar importaciones o gastos en el exterior, ya que en tiempos de cepo cambiario el gobierno retacea los divisas para pagar obligaciones a proveedores extranjeros.
Es un forma de pagar algo afuera si el Banco Central no autoriza la compra de dólares. Transferís los títulos, esperás a septiembre para cobrar los billetes y transferís el dinero a quien quieras, agregó el gerente financiero.
Por lo pronto, el Bonar VII -un bono kirchnerista, ya que se emitió en septiembre de 2006-será cancelado por el mismo gobierno usando reservas internacionales del Banco Central por unos 2.000 millones de dólares.