“Hay más movimiento esta semana y una ola de rumores disímiles que impulsan la demanda”, explica un operador. “Al estar acotada la oferta, es lógico que el blue se dispare”.
Desde que el secretario de Comercio advirtió a los cuatro cueveros más importantes que dejaran de operar hasta las elecciones del domingo, el billete sólo se negocia en las cuevas más pequeñas. “No hay grandes compradores pero sí muchos pequeños ahorristas”, cuenta un vendedor.
Tan chica es esta plaza que ayer solamente un inversor compró US$ 100.000 por la tarde e impulsó el valor del billete que saltó gracias a esa operación unos seis centavos. En el mercado creen que se trató de una de las grandes cuevas de la city porteña que salió a recolectar billetes para venderlos luego de las elecciones.
El billete oficial, en cambio, se mantuvo en $5,535, por lo que la brecha que separa a ambos tipos de cambio volvió a ser del 60%.
La fiebre por el dólar impulsó a su vez la demanda del “contado con liqui”. Este tipo de cambio –que surge de la compra de activos financieros en pesos y su posterior venta en dólares en el exterior–, saltó a $8,80 y se acercó al valor del blue.
Las sociedades de Bolsa y bancos, según sostienen fuentes del mercado, fueron advertidas días atrás por Moreno para que no operaran el “liqui” a más de $7,80. Pero, con astucia, los operadores están haciendo “contado con liqui” (el dólar “Bolsa” que fue furor en el primer semestre ya no existe por presión oficial) a través de acciones en lugar de bonos, algo que es más difícil de rastrear para el Gobierno. La preferida es Tenaris que cotiza a nivel local y en Nueva York y Milán. Solo en la plaza local esta acción movió más de $ 16,5 millones, casi el doble que ayer.
Asimismo, desde las sociedades de Bolsa reconocen que en las últimas semanas se intensificó la demanda de Bonar VII. Este título pagará dólares en septiembre. Ayer subió un 1,5% y movió cerca de $ 70 millones en la Bolsa. Quien adquirió este título ayer pagó aproximadamente $ 8,92 por el billete reservado para el próximo mes. Para los especialistas, el ritmo que muestra este bono –subió un 4,9% en lo que va de agosto– marca el camino que seguirá el blue. “Allí se ve la demanda real, sin intervenciones, que hay de dólares”, dijo un operador.