WASHINGTON, sep 29 (Reuters) - La economía de Argentina se sigue recuperando pero ha comenzado a desacelerarse y el país necesita llegar a un acuerdo con sus acreedores y aplicar las rezagadas reformas estructurales para sostener el repunte, dijo el miércoles el FMI.
En su informe Panorama Económico Mundial, el organismo dijo que las bajas tasas de interés y los altos precios de las materias primas han ayudado a mantener la recuperación de la economía argentina, que crecería este año 7,0%.
Sin embargo, la expansión se está moderando gradualmente y el organismo pronosticó que el ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto descendería a 4,0% en el 2005.
Para sostener el crecimiento en el mediano plazo, señaló el informe del FMI, el país debe tener entre sus "prioridades clave" el alcanzar un acuerdo amplio con los acreedores de su deuda soberana incumplida, que totaliza unos 100.000 millones de dólares.
La deuda ha sido un tema de gran fricción entre Argentina y el organismo, que ha advertido que el país tendrá problemas para atraer inversiones y tener acceso al capital internacional si no recupera la confianza de los inversionistas.
Argentina, que dejó de pagar su deuda en enero del 2002 en medio de una profunda crisis económica, ha estado tratando de convencer a sus reacios acreedores de que acepten una propuesta que implica emitir bonos por unos 40.000 millones de dólares en reemplazo de los títulos en incumplimiento.
Según analistas y tenedores de bonos, la oferta representa entre 23 y 25 centavos reales por cada dólar adeudado, y algunos creen que si el país mejorara un poco su ofrecimiento, por encima de los 30 centavos de dólar, podría conseguir un canje exitoso.
Pero el gobierno argentino ha dicho que no hará más concesiones, ya que debe luchar contra la profunda pobreza que dejó la crisis del 2002, cuando la economía se contrajo 10,9 por ciento, para luego repuntar 8,8% en el 2003.
En su informe, el FMI dijo también que para sostener su expansión, Argentina debe aplicar "reformas fiscales, finalizar la compensación a los bancos por pérdidas provenientes de una pesificación asimétrica, reformar los bancos de propiedad estatal, y establecer un marco legal apropiado para los servicios públicos".
En el marco de la crisis del 2002, el gobierno argentino devaluó el peso <ARSB=> y congeló los depósitos en dólares para convertirlos a pesos a una paridad lejana al valor de mercado.
Algunos bancos extranjeros abandonaron el país, y aunque el sector se ha recuperado fuertemente y los argentinos han comenzado a depositar nuevamente su dinero, las entidades mantienen su reclamo de ser compensadas por la pesificación.
El FMI también previó que la inflación en el país avanzará a 7,1% en el 2005, desde 4,8% en el 2004, mientras que su cuenta corriente -que mide el comercio y los flujos de inversión entre el país y el extranjero- registrará un déficit de 1,4% del PIB en el 2005, desde un superávit de 1,1% del PIB en el 2004.
Argentina suspendió hasta diciembre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para dedicarse a la restructuración de su deuda pública.