Por: Pablo Wende - La incertidumbre es el peor enemigo de los inversores. Y tras el resultado de las elecciones primarias, que permitió avizorar resultados para 2015 más allá de los análisis que se hagan para las legislativas, lo más probable es que las cotizaciones reflejen estas proyecciones. Los principales activos venían mostrando un comportamiento muy firme en las últimas semanas. Los cupones PBI subieron un 25% en julio y mantenían la racha en agosto, apoyados por los últimos datos de crecimiento del INDEC, que gatillarían un futuro pago para diciembre de 2014. Los bonos también venían con buena racha. La paridad de los títulos que cotizan en el exterior se acercó la semana pasada a los máximos anuales, especialmente aquellos que cotizan bajo ley argentina. El caso emblemático es el Boden 2015, que llegó el viernes hasta u$s 95,50 por cada lámina de 100 dólares, arrojando un rendimiento del 10,76%. Hace apenas dos meses este mismo título rendía cerca del 14%.
También operaron muy firmes otros bonos que se rigen por ley local, como el Bonar 2017, Discount y Par, que cerraron en niveles elevados y también a valores máximos en lo que va de 2013. ¿Podrán mantener la racha estos títulos? No parece difícil que se mantenga semejante recorrido, a la luz de que el mercado local pueda ya efectuar algunas apuestas para 2015. Los bonos argentinos fueron unos de los pocos (junto con los venezolanos) que consiguieron mantenerse o incluso subir en medio del aumento de la tasa a 10 años en Estados Unidos. El contraste fue notorio en relación con la caída que sufrió la mayor parte de la deuda emergente, y en particular la de América Latina.
Da la impresión de que el resultado electoral puede impulsar aún más los precios desde los niveles actuales, aunque tampoco es de esperarse un boom de cotizaciones. Tal vez los más beneficiados en este panorama sean los cupones PBI. Lo más probable es que el INDEC siga divulgando cifras de elevado crecimiento al menos hasta las elecciones. Esos números son los que darán aún más certeza respecto de un futuro pago el año próximo. Si llegara a efectuarse alguna revisión de las estadísticas para que el crecimiento resulte menor al 3,21% este año, lo más probable es que suceda recién luego de las legislativas de octubre.
Por otra parte, también venían recuperando terreno los bonos que operan con ley Nueva York. Tras un informe favorable a estos papeles por parte del JP Morgan, y que este diario publicó a mediados de la semana pasada, se produjo una reacción importante. El viernes el Global 2017 saltó el 0,91% para terminar en u$s 83, pero el Discount y el Par que cotizan con ley norteamericana saltaron casi el 2% cada uno. El banco de inversión había sostenido que no es inminente una resolución judicial en el juicio con los fondos buitre y no descartó además que la Corte Suprema norteamericana acepte tratar el caso argentino en el juicio por la deuda en default. En este último escenario, el caso no estaría cerrado por lo menos hasta fines del año próximo, con lo que el Gobierno podría seguir pagando con normalidad sus obligaciones, incluyendo a los inversores que tienen títulos bajo ley Nueva York.
El dólar, por supuesto, es una historia aparte. Los activos que cotizan en el mercado local reflejan en buena medida la evolución del mercado informal. En las últimas semanas, el "blue" volvió a despegar. Luego de que el Gobierno consiguiera bajarlo a fin de mayo a $ 8 con la venta de bonos en dólares de la ANSES, a partir de las vacaciones de invierno volvió a subir la temperatura y llegó a rozar los $ 9, aunque al cierre del viernes había bajado de $ 8,80.
Nuevamente, con lo acontecido ayer en estas elecciones y del otro lado, con un Gobierno que se mantiene como primera minoría a nivel nacional, no parece que el tipo de cambio vaya a tener grandes alteraciones. En realidad, el dólar se seguirá moviendo según dos variables: la evolución de las reservas (en baja) y la cantidad de pesos que se vayan emitiendo. A medida que se acercan las legislativas lo más probable es que aumente la presión al Central para que emita más pesos, mientras que hacia fin de año también habría una emisión adicional para tapar los agujeros fiscales. Todo indica que la dirección de la divisa será ascendente, en especial en el último trimestre. Guillermo Moreno ya adelantó a los corredores de cambio con los que se reunió la semana pasada que luego de las primarias "habrá novedades". Se espera que el Gobierno redoble la apuesta para evitar cualquier tipo de sorpresa antes del 27-O. Habrá que seguir, claro, la evolución del blanqueo. A medida que se acerque la fecha límite del 30 de septiembre, no sería extraño que se acelere el ritmo de suscripción de los dos bonos creados para captar los fondos que los contribuyentes ingresen desde el exterior.
|