Los análisis sugieren seguir de cerca a Massa y Scioli. Ambos se perfilan como figuras claves para modificar el escenario económico en 2015. Se los percibe como más pragmáticos, una actitud que siempre es bien recibida por los mercados.
El mercado quiere ver quién sale de las elecciones con suficiente capital político para lanzar su candidatura y ver hasta qué punto podrá ocupar el gobierno, sentenció Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs, en diálogo con El Cronista, para quien los cambios en política económica luego de octubre serán marginales.
Para el economista, continuará la pérdida de reservas, el control sobre el flujo de divisas y la restricción de dólares para viajar. Tampoco cesará la presión sobre el mercado paralelo del dólar. El tipo de cambio debe depreciarse más, lo cual tendrá mayor impacto sobre la inflación, algo que es inevitable, agregó Ramos.
Bajo la misma línea de análisis, Credit Suisse arriesga que el régimen cambiario podría ser el objetivo más probable para el ajuste. No podemos descartar la imposición adicional de controles de capital y la formalización de un régimen de tipo de cambio múltiple si las reservas continúan disminuyendo y si el gobierno no logra tener éxito en contener el tipo de cambio paralelo, advirtió el informe que realizó el banco respecto del actual contexto electoral.
Para la entidad, el mercado podría responder en forma positiva si Sergio Massa logra desafiar al candidato del gobierno en 2015, aunque no descarta la importancia de Daniel Scioli.
Aunque él [Massa] y su Frente Renovador aún no definieron en forma clara su posición en muchos de los principales problemas del país, creemos que tomará una posición más pragmática frente a los negocios y el clima de inversión. Lo mismo puede decirse de su contendiente potencial, Daniel Scioli, que si bien se mantiene alineado con el gobierno admitió que le gustaría postularse a la presidencia si Kirchner no está en la carrera, estimó Casey Reckman, analista de Credit Suisse.
Por su parte, la lectura de Barclays es que las primarias deben ser vistas como una encuesta nacional con consecuencias en el mercado, que deberá fijarse en la cantidad de votos que el Frente para la Victoria (FPV) sume a nivel nacional. Creemos que el mejor resultado para el mercado es que el partido político de la presidenta reúna menos del 40% de los votos, indicando la posibilidad de un cambio político en 2015, pero lo suficiente (digamos, 35%) para asegurar que la presidenta rentenga el poder para administrar una economía díficil durante los dos años restantes de su mandato, apuntó el informe de Alejandro Grisanti, analista de Barclays.
Respecto al impacto de las PASO sobre la deuda, Barclays resaltó que el mercado no está valorando la importancia de las elecciones, a juzgar por la diferencia del riesgo que existe entre la deuda soberana con ley local y los bonos globales de la provincia de Buenos Aires. Un acercamiento entre ambos gobiernos debería llevar a esta diferencia a la baja, ya que la cooperación política se traduce en acuerdos financieros, estimó el banco, que recomienda mantener posiciones en los bonos Par, Boden 2015 y la compra de bonos de la provincia de Buenos Aires con vencimiento en 2021.
El mercado ya comienza a pronosticar nombres. Estas son buenas noticias; en el espectro de la ideología política, cualquier nombre diferente al de Cristina muy probablemente esté más al centro que ella, explicó Alberto Bernal, analista de Bulltick, en diálogo con El Cronista, para quien los inversores siguen de cerca el volumen de las reservas, el termómetro de la capacidad de pago.
Aunque no se refiere a las PASO, en su último informe el equipo de research del Citi advirtió que si las reservas disminuyen de manera significativa en los próximos dos años, debido a la falta previsible de acceso a los mercados y a un minúsculo mercado interno de bonos, obligaría a las autoridades a optar entre utilizar parte de las reservas escasas para pagar la deuda o reestructurarla.